25 de febrero de 2024

HISTORIA DE UN OLIVO (OLEA EUROPAEA) "EL BUITRE"

En todos los años que llevo como aficionado al bonsai en tan solo dos ocasiones he comprado alguna planta catalogada como "prebonsai", este olivo es una ellas. Lo compre en 2007, me encantó esa bolita tan redondida y llena de aceitunas. Pero tenía un gran problema y era que había sido podado como un seto, solo les había preocupado que el contorno de la copa fuese uniforme, redondito redondito, pero mirando por su interior solo se veían ramas que cruzaban de un lado a otro de la copa, otras que crecían verticales y todas entrelazadas.
 
Sabía lo que tenía que hacer pero me daba pena, ¡era tan bonita esa bolita!, pero en 2009 no lo pensé más y tras unas fotos y unos lagrimones de despedida pues atpc todas las ramas inservibles, así quedó el pobretico.
 
Entre 2011 y 2012 no sacó ninguna rama nueva, limitándose a brotar por las que tenía.
 
Pasó el tiempo y aunque lentamente fueron brotando nuevas ramas, el resultado es que en 2020 ya tenía otra bolita ¡cagonlá! asi que dejé crecer libremente, se despeinó y empezó a tomar porte llorón, algo que me gustó rápidamente y que Dm sería como intentaría mantenerlo.

Y así estaba en 2021 cargado de aceitunas, algo en lo que no ha fallado ni un solo año desde que lo tengo.

Recién comprado el tronco era totalmente liso y sin pensarlo mucho le hice un par de pequeños sharis para darle algo de vidilla a esta porra falta de conicidad, el caso es que pasado el tiempo fué cerrándose por lo que las volví a abrir pero algo más grandes.

No sé cuánto tiempo llevaba sin trasplantarlo, así que para 2024 lo he cambiado de maceta, pasándolo a una de mica, material que aunque desconozco el motivo, les sienta muy bien al cultivo de las oleas. Y así quedó mi olivo de estilo "Despeinado por el viento".

Tras un recorte de ramas y un poco de líquido de jin, observo que tras las mismas se escondía un buitre.

Recorto de nuevo para darle visibilidad al buitre y así queda. Este ejemplar no llegará nunca a nada pero me estoy divirtiendo un rato.

También podría llamarle La Grulla por el parecido de las ramas con el copete, pasa que La Grulla está muy visto e incluso sonaría pretencioso, así que El Buitre.

9 de febrero de 2024

ACER SHIRASAWANUM JORDAN DESDE CERO (SEGUNDO INTENTO)

Acer shirasawanum Jordan probablemente sea una de las variedades menos recomendadas para mi zona o al menos para mi, pero por intentarlo que no quede. Sus exigencias en cuánto a suelos ácidos, calidad del agua y necesidad de frío son condiciones que no podré darle. Este es el segundo ejemplar con el que lo intento, el primero murió al poco tiempo de estar en mis manos y nunca dió señales esperanzadoras.

Este Jordan lo compré en noviembre de 2017 y será la segunda y última oportunidad que me doy para cultivar esta especie que tan mal se me ha dado. Como es habitual fue trasplantado y efectuado un corte importante de raíces, nada más llegar a casa. En honor a la verdad tengo que decir que nunca he visto un Jordan convertido en un bonsai convincente y si nadie lo ha conseguido por algo será, aún así, lo intento por segunda vez.
 
Fue el último en llegar y el primero en brotar en la primavera de 2018. Año I de su andadura en el mundo del bonsai.

Tiene un color amarillo verdoso fosforito cautivador y aunque aún no ha alcanzado su color habitual, conformen madureb un poco más las hojas son espectaculares.

Los temporales de fuerte viento y lluvias del otoño de 2018 me dejaron los acer temblando, prácticamente pelados sin llegar a otoñar, aún así pongo alguna foto para el recuerdo, ha soportado bastante bien la bienvenida a casa con el drástico corte de raíces y ramas y sus colores son espectaculares. Si resiste mi clima y a mi creo que ocupará algún lugar de honor en las estanterías, albergo grandes esperanzas.

Aquí empezando a otoñar.

 Y en esta, ya tirando hojas.

Para 2019 volvió a brotar bien pero sólo de los brotes que ya tenía, no había sacado ni una nueva rama.

Esto hizo que en 2020 lo metiese en un colador, nunca me han resultado bien los coladores pero la gente sigue hablando maravillas de ellos, así que al no saber que hacer, hice lo que hacen muchos, al colador con la esperanza de que aumentasen las raíces y por tanto, la posibilidad de nueva ramificación. 

En este primer año de colador el ejemplar no creció nada y las raíces tampoco, seguía igual que el año anterior. Lo único agradable fue que emitió muchas flores.

En 2022 seguía en el colador pero no había servido de nada. Brotaba bien y con hojas muy bonitas pero ni una triste rama nueva, salvo alguna subramificación en las ya existentes, esto hizo que intentase injertar alguna, intento que falló estrepitosamente.

Lo único positivo de 2023 es que uno de las ramitas recortadas en 2020 utilizada como esqueje y tras permanecer un año completo en estado latente, había enraizado y lucía bien bonita. Pero el ejemplar padre seguía estancando y empezaba a recordarme a la primera vez que lo intenté con esta especie.
 
CONTINUARÁ