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10 de mayo de 2026

FICUS MICROCARPA VAR. RETUSA "LA BESTIA"

Este es un ficus retusa que lleva bastante tiempo conmigo, lo compré en 2004 y esta foto corresponde a dicho año tras ser trasplantado para eliminar el sustrato orgánico en el que venía plantado. Era mi primer ficus y una de las pocas plantas que he comprado comercializada como "prebonsai", lo que hizo que entre la falta de tiempo y mi desconocimiento pues me limitara a conservarlo vivo.

Tras tres años sin tocarlo pude comprobar que la maceta de micapot en la que fue plantado no resultó demasiado buena para el ejemplar así que ese mismo año fue trasplantado a otra maceta, que tampoco era demasiado bonita pero era la única que tenía disponible y era más grande.

Lo único que yo le hacía era mantener la forma redondeada, por lo que cada vez estaba más desordenado. Para 2008 y aunque había recuperado algo de vigor seguía viéndolo falto de verde.

En 2010 y ya no tan inexperto, tuvo algo más de suerte, y fue defoliado. Seguía en la misma maceta y ya pedía a gritos el trasplante. la aparición de musgo de forma espontánea era un síntoma inequívoco del mal drenaje. Por otra parte, seguía negándose a emitir subramificación fina.

Aquí ya en 2011, parecía que se había recuperado un poco del abandono, brotó bastante bien y sacó nuevas ramas, pero duraría poco, a partir del verano se empezaron a secar muchas de ellas, estaba claro que, o hacía algo o horror: ¡Mataría un ficus!

En 2012 y con demasiados remordimientos de conciencia hice acto de fe, de este año no pasaba. Después de una defoliación completa y eliminación de todas las ramas mal colocadas (algunas tenía que dejar) y las que se habían secado, quedó así, también trasplanté a una maceta grande, dónde pudiera recuperarse totalmente. En el siguiente trasplante tal vez cambie el ángulo de plantado. Buscaba un diseño diferente al típico de esta especie y aunque en ese momento no me desagradó lo que hice, al mirarlo con más tranquilidad me pareció más feo que pegar a un padre con un calcetín sudado.

Vista cenital. Las ramas son excesivamente gruesas, pero de momento es lo que había.

Así estuvo hasta 2015 que dando un paseo por un vivero "sin pedigrí" encontré un tiesto barato y enseguida supe que le iría casi perfecto y por nueve euros quién se resistía a probar. Era increible el juego que hacía el tronco húmedo con el tono púrpura de la maceta, fue un flechazo a primera vista y aquí está el resultado. Estaba perfecto, hechos el uno para el otro.

Para 2017 nuevamente fue trasplantado, esta vez a una maceta ovalada esmaltada en azul que le venía perfecta.

Tras algunos meses de reposo fue defoliado y de paso, un ligero recorte de alguna ramilla intentando buscale un ápice y bajar de paso la altura del ejemplar. Al fín disponía de pequeñas ramitas con las que darle forma a las ramas principales.

De la poda anterior había quedado el tocón del antiguo ápice, así que serrucho al canto.

Esa reducción, importante en altura, dejó una gran cicatriz que poco a poco iba cerrando.

Me encanta el uso de tensores, son mucho menos agresivos con las ramas, son más fáciles de eliminar y no dejan marcas pero sólo lo recomiendo, como en este caso, cuándo las ramas a doblar son gruesas y cortas, con un alambrado tradicional habría que usar un calibre muy grueso y sería trabajoso conseguir los cambios de dirección deseados, en cambio con el tensor es más fácil y seguro.
 
Caso de ramas largas, el tensor no es recomendable ya que produce  "efecto arco" y nuestras ramas terminarían pareciendo las varillas de un paraguas salvo que previamente al tensor, se alambre y se le dote de la forma deseada y con el tensor llevarla hasta el punto deseado.

CONSEJO: Cuándo tenemos ejemplares avanzados siempre es conveniente tener recursos que hagan frente a posibles problemas que puedan surgir, así que usaremos las ramillas recién podadas para esquejes, esto nos permitirá tener algunos ejemplares procedente de la planta original para posibles injertos.

Si comparamos la imagen de 2004 y la de 2017, podemos observar (a pesar de las diferentes escalas), que en sólo trece años y a pesar del notable engrose del tronco, la altura del ejemplar es prácticamente la mitad. A partir de ahora lo más importante será la fijación de las ramas principales, eliminación de las que vayan sobrando y trabajar "a lo ancho" con la subramificación.
 
A todos nos gusta ver el resultado de nuestro trabajo plantado en la maceta más adecuada que podemos ofrecerle, pero esto suele provocar cierto stress a la planta al estar en una maceta que siempre será algo más pequeña a la ideal para un desarrollo idóneo de las raíces, así que no nos queda más remedio que de forma cíclica, plantar en macetas de cultivo más grandes y que permitan un desarrollo lo más óptimo posible, sin exponerla a grandes esfuerzos.

Así que en 2019 y aprovechando que me había quedado una maceta libre, bastante más grande y que no le iba a desentornar demasiado, me puse manos a la obra. Tenemos de darle un buen limpiado a las raíces y eliminar los restos de musgo que permanecían por todos los rincones. A pesar de la maceta en la que se comprimían, las raíces estaban perfectas.

No debemos olvidar que cuando fijamos el tronco a la maceta debemos protegerlo, por flojera no quise buscar alguna goma que protegiera la zona de contacto, el resultado fue que dañé superficialmente la corteza.

Una vez efectuado el trasplante podemos observar un síntoma motivado por el poco espacio de que disponían las raíces, el lado derecho ha sido bien alimentado, lo que se traduce en mayor número de hojas, con mejor color pero más grandes. En cambio el lado izquierdo tiene menos cantidad de hojas, más amarillentas pero mucho más pequeñas.  No nos queda otra que compensar la fuerza y recortar la zona más frondosa con la intención de que la parte izquierda recupere el vigor.

Lo sabemos todos, pero recuerdo que cuándo se cortan las ramas o se defolia un ficus, por las heridas emite un látex que además de tóxico, provoca un "desangrado" parcial de la rama cortada. Para frenar la emisión de látex basta con pulverizar agua sobre las heridas.

Una vez plantado y equilibrado el conjunto, ya está preparado para unos años de paz en los que recuperará el vigor y armonía.

Y como tengo por costumbre, al año siguiente ya 2020, defoliación completa.
 
 A finales de 2022 el ejemplar ha recuperado vigor y se ha igualado el lado izquierdo descompensado.
 
Y está emitiendo raíces aéreas aunque se secarán cuando llegue el verano, realmente no me gustan demasiado.
 
Estas son las medidas de La Bestia. Altura 30 cms, ancho 43 cms, perímetro de la copa 140 cms, perímetro del tronco 45 cms y perímetro del nebari 83 cms.
 
Tras un año de crecimiento libre el ficus se había desmadrado, así que a finales de junio de 2023 le tocó un aligerado de ramas y defoliado parcial. El boletus vuelve a ser él mismo.

Estamos en octubre de 2025 y el ficus lleva casi cinco años sin trasplantar, así que para junio del año próximo le toca. Pero ya voy preparándolo. Si nos fijamos en esta foto del último trasplante, hay alguna raiz que por pereza no eliminé en su momento y ya se fueron de mano, son las marcadas en rojo, Intentaré salvar la señalada con la flecha verde aunque deberé forzarla hacia abajo cuando elimine la inferior que cruza el nebari.
 
A es una raíz aérea que dejé por si terminaba fusionándose con el tronco pero no hay manera, así que voy a eliminarla.
B Es una raíz que cruza el nebari de derecha a izquierda y que no corregí en su momento. Voy a eliminarla.
C Por culpa de B, está raíz formó un puente que quedará a la vista conforme elimine B. Si hay raíces por debajo pues también será eliminada, caso contrario ya veré como la doblo hacia abajo. 

Al final C también fue eliminada, ahora queda un nebari más correcto y armónico.
 
Estamos a mediados de mayo de 2026, buen momento en mi clima, para empezar con las defoliaciones de ficus, así que paso por peluquería.
  
Termino con la evolución gráfica desde el año de su compra.
 


15 de septiembre de 2025

EVOLUCIÓN DE FICUS RETUSA SEMICASCADA CON PEGADO DE TRONCOS

Un nuevo paso en la evolución de este Ficus Retusa, a partir de ahora en estilo semicascada. Pero comenzaremos desde el principio. Todo empezó con dos ficus retusa que no servían para nada y al que les apliqué la socorrida técnica del pegado de troncos, tan funcional con los ficus. 
 
Es un procedimiento que me permitió conseguir un árbol con un tronco el doble de grueso, ¡EN CINCO MINUTOS!, bueno, tal vez, diez.
 
OCTUBRE 2019. Para ello necesitamos, un par de ejemplares de una especie en la que sea posible esta técnica, en nuestro caso, un par de ficus retusa con algunos años de cultivo y feos de narices.

Tras lavar bien las raíces y recortarlas hago algunas pruebas buscando un "casamiento" con la máxima zona posible de contacto y cuyo resultado permitiese a posteriori un modelado agradable.

Una vez decidido el mejor ángulo para el acople. Y aquí es donde viene la técnica milenaria del taladro y el tornillo. Tras eliminar las raíces que estorban y con una broca algo menor al diámetro del tornillo hago unos agujeros pasantes y fijo ambos troncos con dos tornillos inoxidables con rosca de madera. 

Para dar más rapidez al pegado y cerrado del hueco central, introduzco un par de esquejes pequeños entre ambos troncos, uno por cada lado, apretándolo todo lo posible. Esta especie es de crecimiento rápido por lo es previsible que para el verano próximo, el tronco del esqueje haya crecido lo suficiente para haber tapado la parte baja, una vez pegado a los dos troncos, será eliminada su parte verde. 
 
Planto de forma habitual usando akadama gruesa, lo cual favorecerá el crecimiento de las raíces y por ende, el de la planta en general.

OCTUBRE 2020. Ha pasado un año, ya estamos en octubre de 2020 y nuestro ficus necesita una nueva "vuelta de tuerca". Ha crecido bien y los troncos han engordado mucho en comparación con el crecimiento de la zona verde, o sea, esto va viento en popa, no se puede pedir más. Pero tiene un problema importante, éste que vemos en la primera foto en principio sería el frente pero.....la zona del nebari es muy mala, se desaprovecha su mejor ángulo. Si medimos, vemos que tiene 12 centímetros de diámetro, pero si giramos el ejemplar unos 40º podemos ver como el nebari se ve más ancho y sin dudas, es como debería presentarse, así que nos tenemos que plantear empezar a remodelar las ramas para conseguir que el frente del bonsai sea el adecuado. Con este ángulo, además de conseguir más conocidad, tendríamos un nebari de 15 centímetros de diámetro, el gran problema es que esa rama derecha es muy gruesa y no se puede doblar, pero algo tenemos que hacer para ir corrigiendo el problema. Este debe ser el ángulo de presentación, independientemente de que el frente sea éste o la parte trasera, pero hay que aprovechar esta conicidad.

También podemos ver como el agujero provocado para introducir uno de los tornillos de acople, está semicerrado, el fuerte crecimiento del tronco ha conseguido que en apenas un año la herida esté cerrada al 50%. También vemos como la otra herida más a la derecha, procedente del corte de una rama gruesa, también cierra adecuadamente.
 
Y como se dice en peluquería: corte de puntas, lavar y marcar, pues eso, nuevos alambres y recorte de puntas y alguna ramita sobrante. Tras eliminar muchas ramas inservibles y volver a alambrar, he conseguido modificar parcialmente el frente, ahora el nebari consigue su máximo diámetro y la primera rama de la derecha (contrapeso) empieza a cubrir el espacio que debe.

Y casi sin enterarme, llega OCTUBRE DE 2021, toca darle un repasito. Lo primero que veo es que los troncos principales ya se están comiendo a los esquejes de relleno, el de la izquierda ya está prácticamente oculto, el de la derecha y que se mantuvo más tiempo al sol va más retrasado aunque ya se observa el labio que empieza a cubrirlo.
 
 Los tornillos han desaparecido.
 
Hay menos ramas y mejor colocadas y ya existe una clara diferencia de altura entre la rama principal (izquierda) y la de contrapeso (derecha). Por la parte trasera también se mantienen las diferencias.

Para junio del año que viene tocará una selección seria de ramas, acortando las que queden y defoliado total, aunque si quiero controlar el crecimiento y tamaño de las hojas debo ir pensando en una maceta más pequeña, pero eso incidiría negativamente para el brotado de la ramificación secundaria. Tengo que pensarlo.
 
Junio de 2023.- Tras un año de crecimiento libre las ramas empiezan a estar por dónde deben y el pegado de los troncos ya está consolidado, un recorte y semidefoliado lo dejan preparado para una nueva temporada. Ese ángulo tan recto que ha formado la rama en semicascada me chirría un poco, si no consigo ocultarla con hojas tendré que pensar en como abrirla un poco.

Agosto de 2023.- Creció mucho y después de un recorte de brotes largos así queda. Ahora llega lo más difícil para mí, decidir qué pocas ramas se quedan y qué muchas ramas elimino, tengo tiempo para pensarlo pero cuánto más lo piense, más dudas tendré, sé que hay que hacerlo pero.............
 
Noviembre de 2024.- Aquí podemos ver como se han pegado los troncos, ya no hay rastro de tornillos.

Mayo de 2025 y con la fase de fusión finalizada, voy a darle un apretoncito más a este ejemplar. Hoy toca defoliado total y aprovecharé para ayudar a que la naturaleza haga su magia y obtener una nueva raíz columnar.
 
Así está el día de autos. Queda un espacio vacío por la zona de la izquierda que no me gusta.

Cuando queremos obtener raíces columnares lo habitual es ponernos en manos del azar y esperar que alguna de las raicillas aéreas broten en el lugar adecuado y luego recurrir al uso de los tubitos de plástico para bebidas, introducir la raíz por dentro y esperar que crezca. Es un sistema muy difundido pero ya os puedo decir que, al menos en mi tierra se convierte en un auténtico logro. El calor del verano hace que esas raíces se sequen y por más que intentes mantener la humedad es una hazaña lograrlo, aunque te conviertas en un esclavo del pulverizador y te pases el día entero intentando mantener húmedo el interior de la cañita o tubo. Dentro de un vivero podrá progresar pero al aire libre, es casi imposible.

Pues yo voy a utilizar una rama para obtener una raíz columnar. Algunos se preguntarán ¿cómo? Pues es muy fácil. En el lugar señalado existen dos ramas paralelas nacidas del mismo punto así que utilizaré una de ellas para convertirla en raíz columnar. Intento conseguir un poco de magia, bueno más bien que la naturaleza la haga.

Con un alambre la doblaré dirigiéndola hacia la superficie del sustrato enterrando la punta todo lo que pueda. Para favorecer que desde una punta de una rama salgan raíces también haré una especie de contenedor de rejilla que llenaré de sustrato orgánico que sólo servirá para dotar a la zona de mayor humedad, si llegase a salir alguna raicilla desde esta zona pues sería eliminada. Durante los dos primeros años saldrán nuevos brotes hacia la superficie, brotes que cortaré conforme sea posible, luego dejarán de brotar puntas verdes y de la punta enterrada brotarán algunas raicillas y por arte de magia, el flujo de savia se invertirá y en vez de circular hacia la punta de la rama (que ahora estará enterrada), lo hará hacia el tronco. En un máximo de cinco años estará todo el proceso completado pero prácticamente desde el día uno ya tendremos una raíz columnar desde el punto de vista estético.

Esta raíz de la derecha fue obtenida con este método. Fue realizado en 2020.
 
Y así queda tras el defoliado posterior.

Realmente me gusta con el ángulo de plantado anterior y esa primera rama tan potente, pero tampoco me desagrada convertirla en una rama en cascada y darle un estilo menos visto en ficus, así que me quedo deshojando la margarita, aún quedan unos meses para el próximo trasplante. Sería fácil, orientar el ápice y la rama de contrapeso, eliminar algunas ramitas y algo de alambre para que las capas se vean mejor. Por contra, tendría que eliminar las dos raíces aéreas ya que quedarían mal orientadas.
 
Pues pasaron esos meses y ya me decidí, ficus con estilos más habituales ya tengo, así que a por el semicascada. Así está el día de autos (15 sep 2025). 

Teniendo en cuenta las medidas del ejemplar y su gran nebari, le busqué una maceta algo sobredimensionada, por si acaso el estilo semicascada se convierte en cascada. 
 
Ésta fue la maceta elegida, una maceta de Yixing esmaltada en azul cobalto y con medidas de 32 cms de largo, 28 cms de ancho y 21 cms de alto.

Este trabajo constará de dos fases, es previsible que las raíces del lado contrario a la rama en cascada queden al aire, por lo que en un principio no podré darle toda la inclinación deseada, eso será para dentro de un par de años con el próximo trasplante. 

Como era previsible, no pude inclinarlo todo lo que quería, pero aún así, quedaron casi todas las raíces de lado izquierdo al aire, así que no me quedó más remedio que poner un pequeño muro de contención que permita tener enterradas las raíces de ese lado, conforme vaya creciendo hacia abajo pues lo eliminaré.
 
Como dije antes, la maceta está algo sobredimensionada en altura, lo cual facilitará la emisión y redireccionamiento de las raíces. Si termina siendo un semicascada pues tendré que buscar una maceta que manteniendo las medidas de la anchura actual, sea de menos altura. Si persisto en la idea del cascada pues esta me puede valer, siempre y cuando deje crecer el ejemplar.

 PD. Empieza a sobrarme la raíz columnar.