3 de abril de 2020

ACER PALMATUM YAMAMOMIJI MULTITRONCO.- DE PATITOS FEOS A ¿CISNES?

Esta es la historia de mis dos multitroncos de Acer palmatum Yamamomiji y comienza a finales de diciembre de 2012, cuando después de un año de haberlos obtenido con restos de podas y haber estado plantados en una misma maceta fueron separados y preparados para que iniciaran su vida individual.

Y así fueron engordando poco a poco, en mayo de 2016, ya estaban pidiendo que hiciera algo con ellos y más bien movido por la necesidad de hacer sitio para otras macetas, decidí hacer una plantación conjunta, por cosas del azar, estos ejemplares que "nacieron" juntos, volverían a estar unidos.


Tras varias pruebas y eliminación de algunas raíces que impedían el acercamiento, están listos para su plantado.

 Y así quedaron a finales de mayo de 2016.

Este segundo ejemplar estaba peor ramificado.
 
Aquí tenemos la otoñada de 2017, el del centro es el padre de ambos multitroncos. El ejemplar padre fue un plantón comprado en 2007.

A finales de diciembre de 2017 vuelvo a trasplantarlos. En la primavera siguiente me lo agradeció con una espectacular brotación.

Y así están hoy día 2 de abril de 2020, se llevan un año de diferencia y eso se nota, pero cuando más tiempo pase, más se difuminarán estas diferencias tan pequeñas. Aún no están brotados del todo y me falta aclararlos un poco pero van fantásticos. Estos proyectos me tienen más que ilusionado. Unos esquejes que crecieron juntos y después de estar plantados unos años de forma individual, vuelven a estar unidos y parecen felices.

2 de abril de 2020

MODELO MATEMÁTICO PARA ELEGIR ADECUADAMENTE UNA MACETA DE BONSAI.

Comprar una maceta de bonsai es algo que nunca se hace a la ligera, sobre todo por el precio que tienen y a nadie le gusta comprar una maceta que luego no le vendrá bien a nuestra planta. Miramos una y mil veces el tamaño, el color, si esmaltada para caducos, sin esmaltar para coníferas, alturas, y un sinfín de detalles más, pero casi nadie presta atención a lo que probablemente sea el detalle más importante,  si la maceta elegida será un buen contenedor que proteja la salud de nuestra planta, porque digan lo que digan, si una planta no tiene raíces sanas nunca lucirá en plenitud, la salud de las raíces lo es todo, y para tener unas raíces sanas, antes que nada, debemos usar una maceta adecuada y todo esto pasa por los agujeros de drenaje, sí sí, esos agujeritos que tienen las macetas en su parte baja,  son lo más importante de la maceta, al igual que los espacios vacíos son imprescindibles en el modelado del bonsai, estos espacios vacíos son imprescindibles para la salud de nuestra planta.

Lo normal es que a poco tiempo que llevemos como aficionados nos baste con ver los agujeros de drenaje para saber si un recipiente es adecuado o no, incluso los más adelantados pueden determinar la calidad de la maceta con el simple hecho de mirar dichos agujeros, pero aquí vamos a hacerlo de una manera más científica, vamos a desarrollar un modelo matemático que nos permita distinguir con claridad meridiana la idoneidad de la maceta teniendo en cuenta exclusivamente los agujeros de drenaje.
 
Y eso es lo que vamos a aprender hoy, a calcular si los agujeros de drenaje guardan equilibrio con el tamaño de la maceta. Para esto solo tenemos que calcular el volumen de la maceta así como el área que ocupan los agujeros de drenaje y obtener la proporción correspondiente entre ambas.
 
Básicamente, en el mercado podemos encontrar tres formas de macetas, las ovaladas, las rectangulares y las redondas.  Para hallar el volumen de una maceta oval tenemos que medir el largo y el ancho que es lo mismo que medir sus diámetros, al ser ovalada pues tiene dos y divirlos por la mitad, esto nos dará los radios. Pues si multiplicamos el radio mayor por el radio menor por la altura (h) y por Pi (3,14) tendremos el volumen.

En el caso de una maceta rectangular es mucho más fácil, el volumen se calcula multiplicando el largo por el ancho por el alto.

Para hallar el volumen de una maceta redonda solo tendremos que multiplicar Pi (3,14) por el radio al cuadrado por la altura.
Vamos a un caso práctico y vamos a calcular el volumen de las macetas que tomamos como ejemplo. Aplicamos la fórmula r1 x r2 x h x lo que resulta 17 x 12,5 x 1,5 x 3,14 = 1.000,88 centímetros cúbicos.


Para hallar el área de los agujeros y como son redondos pues la fórmula a aplicar es más fácil aún: 𝚷r², Pi por el radio al cuadrado. O sea, 3,14 x 1² = 3,14 cm²., como son dos agujeros pues un total de 6,28 centímetros cuadrados.


Para calcular el Coeficiente de drenaje solo tenemos que realizar un cálculo sencillo:  Dividir el volumen de la maceta entre el área de los agujeros de drenaje multiplicado por cien:  Cd= V/(d*100)


Hacemos la misma operación pero con la maceta cuadrada, aquí para hallar el volumen total basta con multiplicar largo por ancho por alto. 30 x 20 x 10 = 6000 centímetros cúbicos.




Y el área ocupada por los agujeros de drenaje es 3,14 centímetros cuadrados cada uno de los pequeños y 3,14x6,25= 19,63 cm² el grande. Como son cuatro agujeros pequeños pues (4 x 3,14 ) + 19,63 = 32,19 cm².


El coeficiente de drenaje será 1,86.

Para hallar el volumen de la maceta redonda aplicaremos la fórmula: V = 𝚷 * r² * h
3,14x240,25x4= 3.017,54 centímetros cúbicos.


Y el área ocupada por los agujeros de drenaje es 3,14 centímetros cuadrados cada uno de los pequeños y 3,14x2,25= 7,07 cm². Como son cuatro agujeros pequeños pues (3 x 3,14 ) + 7,07 = 16,49 cm².
Ya solo nos quedaría buscar la cantidad resultante con esta tabla, donde el 10 sería el máximo coeficiente de drenaje que equivaldría a una maceta con un solo agujero de drenaje del tamaño de todo el fondo y el 0 pues equivaldría a una maceta sin agujeros de drenaje. 


CURIOSIDADES
Lo habitual en el mercado es encontrar macetas cuyos Coeficientes de Drenaje se situan entre 1,5 y 2. También podríamos comprobar que las macetas con Coeficientes de Drenaje en 2 y 5 suelen de las mejores calidades y por tanto, mucho más caras, lo que no implica que por que una maceta sea cara y de gran calidad, deba tener gran Coeficiente de Drenaje. En cambio con coeficientes entre 6 y 8 estarían las más baratas ya que se corresponderían con los coladores de plástico.
Seguro que a poco que busquemos podremos encontrar excepciones en las que no serían aplicables estas fórmulas y alguno se preguntará para que sirve toda esta historia, pues yo también me lo pregunto, pero encontrar las excepciones es trabajo vuestro. Es solo un entretenimiento de una tarde de lluvia.

30 de marzo de 2020

MI RIEGO AUTOMÁTICO

Tras algunas preguntas que me hicieron he podido comprobar que no tengo ninguna entrada mostrando el riego automático que tengo instalado. Es el sistema más sencillo y no tiene nada de especial, pero aquí lo tenéis.

Todo se basa en un par de programadores de doble vía a pilas, que distribuyen agua a cuatro líneas, tres de ellas son de riego y una para aspersión foliar.

La acometida de agua va precedida de un regulador de presión, en una casa normal pues casi diría que es prescindible, pero en mi caso y al tener una vivienda con una instalación de agua en anillo pues tengo muy buena presión y he preferido controlarla un poco. Y luego dos programadores a pilas de doble vía, cada uno, como su nombre indica, dispone de dos salidas independentes que pueden programarse tambien de forma independiente.

Son once años utilizando este sistema y esto me permite hablar de ellos con total conocimiento de causa. El primer detalle que aconsejo es el uso de programadores a pilas, los que va a corriente eléctrica tienen un gran problema y es que como falle el suministro pues a tomar por cul se van tus árboles, conozco a alguien que perdió casi todos sus árboles que además eran buenos, por culpa de un corte de electricidad que desprogramó el equipo.

Aunque aún tengo uno, desaconsejo totalmente los programadores Aqua Flow, son de pésima calidad, ya se me han estropeado tres, afortunadamente los dos primeros dejaron de funcionar con una semana de diferencia entre ellos, y los pillé, por dos días, dentro de la garantía, me los cambiaron en Leroy Merlín sin problemas, de los dos nuevos, uno se estropeó a los tres años del cambio, tened en cuenta que solo los utilizo desde mayo a octubre, un máximo de seis meses al año, y el que aún tengo, también me da dado problemas pero conseguí arreglarlo.

En cambio, el de la izquierda es un Natrain Nero 4 de dos vías, de momento va fenómeno aunque solo llevo tres años con él, y encima más barato que Aqua Flow, si vais a comprar uno, éste es el que recomiendo.

De las líneas de riego na hay mucho que contar, un tubo distribuidor que sale de cada vía del programador y de la que salen los tubitos conectados a los microdifusores.

Al principio utilicé los que dispensan agua en forma de paraguas, tienen el problema que gastan mucha agua y además, al utilizar akadama pues una vez mojada la pequeña zona donde caía el chorro pues iban directamente fuera de la maceta. La akadama y el buen drenaje impedían un mojado mayor del sustrato. Son los de este tipo, son regulables pero aún al mínimo, gastan muchísima agua y no mojan bien.
Los que mejor resultado me han dando son estos que gastan 2 lt/hora, se diferencian entre ellos en que la salida de agua, forman cortinillas de 60º, 90º, 180º, etc... pulverizan mejor y la zona que consiguen humedecer es mayor por lo que además de gastar mucha menos agua, se aprovecha mejor y encima son más baratos.
La línea de pulverización lleva unos microaspersores específicos que consiguen una pulverización total del agua.

Aunque esta foto es antigua, permite ver la capacidad de mojado que tienen. Anteriormente habían regado las líneas de riego por eso se ve el suelo tan mojado.

27 de marzo de 2020

PINUS UNCINATA.- LA INDESEADA PERO NECESARIA REDUCCIÓN.

Este es uno de los ejemplares de pino negro (Pinus uncinata), que tengo desde semilla aunque no puedo precisar en qué año las sembré, en 2003 y por un fallo informático perdí casi todas las fotos que tenía hasta esa fecha aunque lo mismo, de estos ejemplares ni tenía, no sé, sea como fuere, la primera foto que dispongo de él, es de 2008.

Aunque estamos ya un poco fuera de fecha, pues el aburrimiento tiene esto, llevaba tiempo sabiendo que le había llegado la hora de la reducción de altura, una labor necesaria pero que a veces nos cuesta realizar. En estos momentos, el pino tenía 59 centímetros de altura y una rama bien colocada me iba a permitir una reducción adecuada en altura.

Es importante tener en cuenta que para que una reducción de este tipo no se convierta en una pérdida de tiempo, es que para cortar debemos tener un grueso de tronco aceptable, reducir un tronco de medio centímetro es un brindis al sol, primero hay que dejar crecer libremente y luego cortar. No siempre la reducción drástica de altura es la mejor solución, yo diría que todo lo contrario, cortar por lo sano es la última opción ya que implica comenzar prácticamente de cero, pero también es importante para obtener la deseada conicidad en nuestros bonsais. También es importante que tengamos una rama baja que nos permita continuar con el diseño, si dejamos una porción larga de tronco por no disponer de una rama en un lugar más bajo el resultado no será óptimo.

Cuando cortamos la rama de un pino es recomendable dejar un tocón que además podría servirnos para hacer jin, pero en este caso y como un jin ahí quedaría fatal y muy bajo, toda vez que mi intención se volver a dejar crecer libremente, pues el corte va a ras.

 Y aquí lo que se fue atpc.

 Tras enrafiar y alambrar llevo a su lugar la rama por la que continuará el crecimiento.

También realizo un ligero alambrado de las ramas con el único fin de abrirlas para que entre bien el sol, para pensar en el diseño aún quedan muchos años.
Partimos de un ejemplar con 59 centímetros de altura y se ha quedado en 18 centímetros. Para finales del verano le haré un trasplante con fuerte corte y arreglado de raíces con toda la precaución necesaria en los pinos.

24 de marzo de 2020

LA CONVENIENCIA DE INCLINAR LAS BANDEJAS DE BONSAI EN ÉPOCAS LLUVIOSAS

En épocas de contínuas lluvias y si usamos bandejas grandes y planas resulta más que conveniente el inclinar las macetas para facilitar el drenaje, por la especial forma de estas bandejas, el agua y aunque tengamos un sustrato perfectamente drenante, tiende a encharcarlo, afortunadamente las buenas macetas disponen de buenos agujeros de drenaje o si tienen pocos, están situados cerca de los extremos de la maceta, están diseñadas expresamente para que el tumbado sea más efectivo.

ACLARACIÓN: Cuando hablo de encharcamiento no me refiero al agua que se estanca debido al mal o nulo drenaje, sino al agua que se queda acumulada entre los granos del sustrato y que no se drena debido a las fuerzas eléctricas con que se atraen las moléculas de agua que impiden su caída, así como a las características eléctricas del sustrato y su capilaridad.

Aquí vemos una maceta japonesa de Yokkaichi que sin ser de máxima calidad, si podemos considerarla bien terminada y a unos precios razonables para los aficionados y por tanto, de gran aceptación y ventas. Esta maceta y a pesar de tener solamente dos agujeros, están aceptablemente ubicados al estar situados cerca de los extremos de la maceta.

Aquí os pongo un video que se nos permite comprobar hasta que punto se acumula agua, llevaba unas siete horas sin llover, tiempo más que prudencial para que hubiese drenado perfectamente y a pesar de eso, la fina capa de sustrato estaba totalmente atiborrada de agua. Fue inclinar la maceta y el agua fluyó durante al menos, cinco minutos.

Hasta aquí la entrada normal, pero a los más curiosos nos puede asaltar una pregunta: Si tenemos poco sustrato, perfectamente drenante, dos agujeros de drenaje de tamaño aceptable y la maceta al ser grande tiene una gran superficie de evaporación ¿porqué pasa esto?

Si eres de los que también te lo has preguntado, siéntate tranquilo y sigue leyendo. Intentaré evitar en todo lo posible conceptos técnicos y datos superfluos, pero para entenderlo hay que conocer algunos principios básicos de la Dinámica de los Fluidos, propiedades de algunos materiales y la fabricación y diseño de macetas.

PREÁMBULO
Aunque las conclusiones obtenidas son perfectamente extrapolables a otras macetas de bonsai, aquí me estoy refiriendo exclusivamente a las bandejas de perfil bajo, no más de 3 centímetros de altura. La maceta del ejemplo tiene las siguientes medidas interiores: altura (H) 1,5 centímetros, largo (L) 34 cms y ancho (A) 25 cms.

CONSIDERACIONES

Hay un hecho contrastado y que debemos tatuarnos en la piel, una bandeja grande y de poca altura siempre drenará peor que una maceta igual de grande pero mucho más alta. Partimos de la base de que el sustrato y capa drenante son exactamente iguales en ambos casos. Pero ¿por qué pasa esto?

En la evacuación de agua, además de la capacidad drenante del sustrato y su capilaridad (fuerza ascendente que permite que el agua suba venciendo la fuerza de la gravedad) que ya hemos acordado como exactamente iguales para todos los casos, intervienen tres factores principales: las propiedades del agua, la fuerza de gravedad y el diseño de la maceta.

1. FACTORES RELATIVOS AL AGUA.

El agua en reposo está afectada por cuatro fuerzas fundamentales. Estas fuerzas son la cohesión, que es la fuerza con que se atraen entre sí las moléculas de agua gracias a sus cargas eléctricas, la adherencia que es la capacidad que tiene el agua para pegarse a otros materiales que también disponen de carga eléctrica, la tension superficial que es la capacidad de atracción que tienen las moléculas de agua en la lámina superficial, es parecido a la cohesión pero con la diferencia de que esta tensión se provoca en la parte superior de la lámina de agua, al no existir otras moléculas de agua con las que poder cohesionarse por su parte superior.
La cohesión afecta a las moléculas en sus tres dimensiones, están en contacto por arriba, abajo y lados. Esto representa una fuerza que contrarresta en parte la fuerza de la gravedad y pone más difícil la evacuación de agua.



La tensión superficial no está afectada por la atracción de otras moléculas de agua por su parte superior lo que provoca que la fuerza de atracción con las laterales sea más intensa. Nuevamente esta capa también ejerce un efecto imán sobre las moléculas con las que mantiene contacto.


Recordemos que una molécula de agua está formada por dos átomos de hidrógeno con carga positiva y uno de oxígeno con carga negativa. Y estas cargas eléctricas son las que provocan el efecto imán, al atraerse con otras.





2,. FACTORES RELATIVOS A LA FUERZA DE LA GRAVEDAD.

Como segundo factor está la fuerza de la gravedad que todos conocemos y que determina el peso del agua en relación a su volumen. Sabemos que el peso es la fuerza con que la Tierra atrae un objeto por acción de la gravedad y para explicar el efecto que se produce en una maceta de perfil bajo nada más fácil que utilizar dos tubos de ensayo, uno de ellos con una medida X de agua cuyo peso será X, y otro que contiene 5 veces esa cantidad, o sea, 5X. ¿En la base de qué tubo de ensayo habrá más peso? Pues eso.
En las bandejas de bonsai también pasa lo mismo, la fuerza ejercida por la gravedad en una maceta con muy poco sustrato en altura será una fuerza muy pequeñita, ya que la columna de agua será pequeñita, y será fácilmente neutralizada por la fuerza con que se atraen las moléculas de agua, mientras que si la maceta es alta y llena de sustrato, la presión ejercida en la capa inferior será lo suficientemente importante como para vencer las fuerzas de cohesion y adhesión de las moléculas de agua y el drenaje se efectuará más fácilmente.

Usando nuevamente los tubos de ensayo podemos verlo fácilmente. En un tubo horizontal el agua se distribuye a lo largo de toda la longitud del tubo por lo que la tensión superficial (TS) es máxima y por contra, la altura de la columna de agua es pequeña por lo que su peso (fuerza ejercida por la atracción terrerestre) es pequeña. En cambio, si inclinamos el tubo pues el agua se acumula en uno de sus extremos, disminuimos la tensión superficial y aumentamos la altura de la columna de agua y por tanto su peso, por lo que el drenaje se realizará más fácilmente y además eliminamos agua de una gran parte del tubo.


Alguno de los que haya llegado hasta aquí podría preguntarse ¿entonces que más da usar una maceta de poca altura o más alta, si cuando el nivel de agua llegue a X, en ambos casos sucederá la mismo? ambas macetas tendrán un nivel de agua bajo y sufrirán los mismos efectos físicos y quedarán estancadas igualmente.

Pues no, aquí es donde entra en juego el fenómeno del que hablábamos al principio, la capilaridad (fuerza ascendente que permite que el agua suba venciendo la fuerza de la gravedad), y esta es la gran diferencia, en nuestras macetas usamos habitualmente sustratos inertes granulados (también es aplicable al sustrato orgánico, pero como no solemos usarlo pues ni lo nombro), sea akadama, kiryuzuna, kanuma o pómice, da igual, todos estos sustratos tienen gran capilaridad por lo que en una maceta con una altura aceptable de sustrato granulado y conforme vayan secándose las capas superiores, el agua irá ascendiendo por capilaridad, anulando rápidamente el encharcamiento en la zona baja pero en una maceta con poca altura de sustrato, la capilaridad también será muy pequeña redundando en que el agua encharcada en los espacios intergránulos, permanecerá mucho más tiempo, y esto, como todos sabemos, no es bueno para las raíces. Y no digo nada si además la tenemos cubierta con una capa de musgo. pero del musgo hablaremos otro día.


3.- FACTORES RELATIVOS A LA MACETA

Una maceta de perfil bajo debe ser elegida cuidadosamente ya que como hemos visto anteriormente, el agua es un elemento con partículas eléctricas diseñadas especificamente para mantenerse unidas, una maceta baja y medianamente grande ofrece una superficie ideal para que la fuerza de la gravedad sea neutralizada por la fuerza eléctrica que unen las moléculas de agua y por tanto, entorpezcan el buen drenaje.

También debemos tener en cuenta que el material con las que están fabricadas es poroso en mayor o menor medida, esta cualidad que en principio es buena y recomendable ya que al empaparse consiguen alargar los periodos de humedad en las raíces se vuelve en nuestra contra en periodos prolongados de lluvia, este humedecido lo único que consigue es que las moléculas de agua que entran en contacto con el fondo de la maceta intenten mantenerse unidas a las moléculas de agua introducidas entre los poros de su material de construcción, entorpeciendo el drenaje.

Esto es lo que hace necesario que si nuestra maceta no dispone de muchos agujeros de drenaje, al menos los que tenga que estén en los extremos de la maceta, ya que facilitarán la salida de agua cuando sean inclinadas.

Si nuestra maceta no reune estas condiciones, lo que pasará será esto que muestra el video, al carecer de agujeros bien colocados, el agua también se evacuará pero lo hará por rebose, quedando parte del agua acumulada justo en esa esquina de la maceta, aunque siempre esto será mejor a tener todo el sustrato encharcado.

CONCLUSIONES

1. Si vamos a comprar una maceta de poca altura es interesante fijarnos en los agujeros de drenaje, una buena bandeja debe tener buenos agujeros de drenaje repartidos por toda su superficie.


 Y si no los tiene, al menos que dos de los que tenga estén muy próximos a los laterales de la maceta.

Desechar automáticamente bandejas con un solo agujero de drenaje. Estas las dejamos para que siembren geranios.

2.- Usar siempre las mezclas de sustratos más drenantes que podamos, evitando en lo posible usar sustratos orgánicos en las bandejas de muy poca altura.

3. Si tenemos macetas de poca altura y se preven lluvias contínuas o ha llovido recientemente es aconsejable inclinar las macetas para facilitar la evacuación del agua que, por muy buen drenaje que tengamos, seguro quedará estancada.

Con esta simple acción nos estamos asegurando de que las raíces de nuestras plantas tendrán una salud envidiable lo que repercutirá directamente en el buen estado general de nuestro bonsai.