7 de junio de 2020

ESCALONIA (ESCALLONIA VIRGATA)

Las Escalonias son árboles pequeños o arbustos perennes oriundos de Sudamérica, sobre todo de Perú y de Chile. Se usan comúnmente como planta de protección, especialmente en las áreas costeras, pero no tolera los vientos secos. Florece de junio a octubre formando una gran masa de flores con un fragante olor a miel.

El bonsái Escallonia es muy apreciado por su aspecto bastante singular. Su floración es bastante prolongada. A diferencia de otros bonsáis, donde las flores duran un tiempo corto, en este caso ellas ofrece su colorido y durante un tiempo extenso. A esto se añade que es bastante resistente a los climas cálidos y a las sequías. Su mayor problema tal vez sea que en maceta crecen muy lentamente pero si podemos plantarlo en el suelo engordarán como locos pero a costa de que una vez pasado a maceta tendremos que rehacer completamente toda la ramificación porque se nos habrá ido de la mano.

Su mayor virtud es la floración, además de duradera y fragante, disfrutaremos de ella desde el primer día.

A pesar de su usadas frecuentemente para bonsai es difícil encontrar ejemplares avanzados en las exposiciones de nivel, yo al menos nunca vi ninguno.

De este ejemplar de Escalonia que os enseño nunca puse una foto así que es su presentación en sociedad. La primera corresponde al día que la compré en un vivero.

Esta planta no es muy amiga de los alambres por lo quebadrizo de sus ramas, en cambio si usamos tensores sí que los admite con mayor seguridad, una rama podemos moverla fácilmente de dirección, pero tiene que ser la rama completa, si colocamos un alambre e intentamos doblar parte de esa rama, es peligro de rotura es alto, hay que hacerlo con mucho tacto, aunque siempre coloco alguno, la mayor parte de su formación es a base de tijeras.

Como véis en esta comparativa, en los últimos ocho años apenas ha cambiado su forma, en cambio el tronco casi se ha duplicado en grosor y craquelado su corteza.

23 de mayo de 2020

PIRACANTA CON PREVISIBLE TRISTE FINAL.

Si hay una especie, probablemente la única, que se me da mal es la piracanta, de cinco ejemplares tengo problemas con tres .
A esta piracanta le tengo especial cariño, fue la primera planta que recolecté, puro yamadori de arcén de octubre de 2002. Estaba bajo un paso elevado y le daba poco sol, y menos lluvia, no comprendo como sobrevivía, la planta original tenía cinco ramas cilíndricas que salían del mismo punto y de más de dos metros de largo cada una, sin lugar a dudas, se había esforzado por llegar a la luz, por lo que llegar a una maceta y estar bien atendida, le supo a gloria, cinco meses después ya estaba así.

Abril de 2004, seguía estándome agradecida y me obsequió con una floración espectacular.

Le dejé casi a su aire algunos añitos, y en 2007, le tocó primera poda severa, prácticamente todo se fue por la técnica del ATPC. Desde aquí un saludo a su precursor. Y cometí un gran error, al menos eso creo, con el afán de estilizarla un poco eliminé tres de los cinco troncos vivos que tenía y los convertí en jin, aprovechando también el momento para crear unos sharis. Aún no lo sabía pero aquí empezaron los problemas.

En 2008 estuvo a punto de morir, secó muchas ramitas y las que quedaron, presentaban un aspecto lánguido. La madera muerta y a pesar de los contínuos pintados con líquido de jin, empezaba a presentar síntomas de putrefacción.

Como seguía sin estar en plenitud de forma, decidí transplantar y cambiar el esquema del sustrato, el cepellón que salió embotaba la maceta y estaba totalmente apelmazado, sin lugar a dudas, era parte del problema. En 2009 tocó nuevamente técnica ATPC, habiendo perdido algunas ramitas más habiéndose quedado en el chasis, sólo con ramas primarias.

En el año 2010  recobró su vigor, verde a rabiar pero no floreció y la madera muerta seguía deteriorándose. Fue entonces cuando buscando información tuve conocimiento de una enfermedad conocida como "Fuego bacteriano" y que la única forma de combatirlo era con antibióticos pero que no daban demasiados buenos resultados. Así que ni corto ni perezoso y como en mi calle había una tienda de canarios pregunté si tenían algún antibiótico en formato grande y compré uno de 250 ml. con el que traté a mi piracanta.

Pudiera ser que funcionara ya que en mayo de 2011 por fin volvió a florecer como antaño, muchas de ellas fueron polinizadas pero las bayas cayeron antes de madurar. La parte baja del shari iba desprendiendo porciones de madera podrida con solo mirarla. En el último trasplante aumenté el porcentaje de sustrato orgánico y esto aunque fue bueno para la parte viva, el aumento de humedad en el sustrato aceleró el degradado de la madera muerta, estaba en un callejón sin salida.



Aunque los síntomas del Fuego Bacteriano no se correspondían exactamente con lo que estaba sufriendo mi piracanta, bien podría ser un ataque leve y me puse nuevamente en acción. El Fuego Bacteriano es una enfermedad producida por la bacteria Erwinia Amylovora que afecta a diversas especies de la familia de las rosáceas, aunque no a todas afecta con la misma virulencia. Las plantas afectadas suelen padecer chancros y exudaciones y son la principal fuente de contagio. Aunque este síntoma tampoco lo ha sufrido mi piracanta. Lo peor de todo es que esta bacteriosis no tiene cura y lo recomendable es quemar la planta o plantas afectadas.
A pesar de los malos augurios y al no estar seguro, pues no la quemé y comencé un programa estricto de desinfectado de herramientas, esterilizado de sustratos y macetas y el tratamiento periódico con Aliette Express (Fosetil Al), también es recomendable y caso de infección leve, el eliminar las ramas afectadas sobre la marcha.
En 2016 y ya con solo cinco troncos, parece que las medidas adoptadas consiguen detener que no curar la posible infección y la planta comienza a brotar con más fuerza.

El síntoma era siempre el mismo, estaba perfecta y de pronto las hojas empezaban a secarse desde la punta hacia el peciolo rama que tenía estos síntomas, rama que moría.

En 2019 la situación era dramática, solo quedaba una ramita en toda la zona media alta del tronco. En la foto se ve otra rama brotada pero es una rama larga que viene de abajo, así que de nuevo tratamiento de choque, Aliette y al no encontrar el mismo antibiótico para canarios, empecé a regar mezclando también 1 ml de amoxilicina en polvo por cada litro de agua. Desde poco después, la planta dejó se secar hojas y ramas (quedaban pocas), volvió la floración y la rama principal recobró un gran vigor (la foto corresponde a este momento) pero la zona alta ya estaba perdida, con una sola ramita no podía hacer nada, así que ¿por qué no cortar y rehacer el diseño con la única rama fuerte que me quedaba?

Tras meter el serrucho comprobé que todo el centro del tronco estaba totalmente pulverizado, tal como suena, era polvo fino, así que fui eliminando absolutamente todas las zonas blandas y la curiosa zona central totalmente convertida en harina marrón. Tras solo dejar las zonas duras y ya sin evaluar las posibles consecuencias, traté absolutamente toda la zona interior y cortes con Paraloid B72, una resina usada por los arqueólogos y otros profesionales cuando quieren compactar algún hueso o algún objeto descompuesto. Para la madera muerta es ideal pero desconozco si tendrá algún efecto nocivo al aplicarlo a zonas vivas, tales como la herida provocada por el serrucho. Y así queda, si resiste todavía es posible un modelado. En el próximo trasplante plantaré inclinándolo un poco hacia la derecha y quitaré la piedra que en su momento puse para que sirviese de apoyo y evitase la caída hacia ese lado que estaba totalmente podrido y carente de raíces.

19 de mayo de 2020

SCHINUS TEREBINTHIFOLIUS.- PRESENTACIÓN EN SOCIEDAD

Esta es una de mis especies "caso perdido", tan poco porvenir le veo que ni siquiera nunca le dediqué una triste entrada en el blog, se trata de un Schinus terebinthifolius. Se ven muy pocos ejemplares cultivados como bonsai. Poseo dos ejemplares nacidos de semillas plantadas por mí, una de ellas crece como una loca, es contínuo, pero este ejemplar desde un primer momento siempre fue más retraido, no le veo gran porvenir, pero bueno, ya que lo tengo seguiré con él. Esta es la evolución en 12 años.

Este árbol es conocido como Terebinto, turbinto, Pimentero brasileño o Pimentero rosa, se caracteriza por tener un látex tóxico y muy aromático, por lo que es muy fácil distinguirlo de cualquier otra especie, el olor que desprende al cortarle alguna hoja o rama es inconfundible.


16 de mayo de 2020

TANUKI DE OLMO PARVIFOLIA

Tengo que reconocer que no me gustan los tanukis pero me gusta tocar todos los palos y esta historia comienza en un paseo por el campo donde me encontré unas porciones de madera dura que bien podrían servir para algún proyecto que por cierto, en ese momento no tenía ninguno.

Tras decantarme por el tronco de la derecha le adosé un esqueje de olmo que había preparado a primeros del año pasado. Para conseguir una buena aproximación entre el tronco del esqueje y la hendidura del tanuki apreté bien con rafia. Y así estuvo hasta el día de la foto.

Por más intentos que hice por conseguir una rama en la parte central izquierda pues no salió ninguna así a mediados de febrero de 2020 que preparé un injerto de aproximación con el que intentar tapar ese gran espacio despoblado.
 

Tras tres escasos meses y tras una comprobación para ver el estado del mismo, veo que ha pegado aceptablemente así que tocaba separarlo.

 Aparentemente y a pesar del poco tiempo transcurrido parece que el pegado es correcto.

El quitar la rafia también me permite comprobar que el surco realizado no solo ha sido cubierto sino que el tronco sobresale notablemente de la zona de contacto.

Tras separar el injerto procedo a colocar nueva rafia procurando apretar lo máximo posible, ahora nos interesa que el tronco desborde hacia los laterales para que cubra parte de la madera seca del tanuki.

La rama injertada también ha sido defoliada dejando alguna hojita de tirasavias.

Y así queda, ahora toca dejar crecer libremente y esperar que el nuevo engrosamiento del tronco sea de forma lateral y que el injerto no se venga abajo.

5 de mayo de 2020

REDUCCIÓN Y PRIMER MODELADO DE PINO PIÑONERO

Este pino piñonero procede de semilla, sembrada por mi hace chiquicientos años, casi cuándo empecé con la afición, el caso es que ya había llegado a su máximo, llevaba cinco años en esa maceta y a pesar de haber disminuido el verde, había engordado notablemente, pero ya no daba más de sí, así que a finales de 2018 tocó la reforma total del mismo, eliminación de todas las ramas excepto una, con la que pretendo rehacer y continuar su formación.

Mis intenciones son dejar sólo la primera rama de la izquierda y rehacer desde ahí. El primer problema consiste en que la rama es muy gruesa y forma un ángulo de noventa grados con el tronco y debo levantarla todo lo posible.

Para facilitar la torsión, con el serrucho abro un hueco en forma de cuña, lo que facilitará el movimiento de la rama. Es importante calcular el ángulo de la cuña ya que intentamos que las zonas cortadas queden en perfecta unión, ya que intentaremos que se autoinjerten, algo que no es necesario, pero que si se consigue pues parecerería mucho más natural.

Enrafiamos poniendo especial atención y fuerza, en la zona dónde pensamos que sufrirá mayor tensión.

También reforzamos esa misma zona con un par de alambres a modo de collarín. Si se parte esta zona, todo el trabajo se irá al traste.

  Y bajo la rama a subir fijamos la barra de hierro que nos servirá de palanca.


Con todo preparado y muy lentamente, comienzo a elevar la rama hasta un ángulo tal que me permita colocar el jack, aparatito que sin dudas, facilita mucho el trabajo y nos permitirá subir la rama con mucho más control y comodidad-

Una vez llevada a la posición deseada, ponemos un tensor provisional de alambre en la parte alta del tronco principal, que aunque lo vamos a eliminar, de momento nos servirá de soporte.

Con la rama ya aproximada, procedo a la eliminación de las demás ramas, de momento dejo la que sale por la derecha, es el plan B, por si por un casual, la rama que estamos doblando se parte, al menos tendríamos una rama verde para intentar hacer algo.

Estas son las paradojas del bonsai, la rama que salía horizontal al suelo pues tenemos que levantarla y ahora las que se quedan levantadas, pues tenemos que llevarlas hacia la horizontal, Para asegurarnos pues enrafiamos por los lugares dónde se producirán las torsiones. El tocón central también será reducido, pero de momento lo dejo porque me sirve de soporte para tensor que mantiene la rama con la que reharé el diseño, en su posición.

Alambro las ramas y empiezo a aproximarlas a su nuevo lugar. Lo que eran subramas de la rama principal, ahora se convertirán en rama principal, contrapeso, trasera y ápice.

Como podemos ver, la unión entre ambas partes es casi perfecta, realmente que se autoinjerten no es demasiado importante, pero si lo hacen, mejor que mejor. Por eso es conveniente cortar la cuña pensando en la unión de ambas partes una vez movida la rama. Caso de ser posible, un poco de pasta selladora en los bordes de unión vendría bien.

Para ayudar a la recuperación, trasplanto a una maceta de cultivo. Y así de feo queda el pobre pino, en espera de que la nueva brotación vaya cubriendo las zonas, pero el objetivo está conseguido, tengo una rama principal, una rama de contrapeso, una trasera y un ápice, así que de nuevo empieza el cultivo. Altura original antes del trabajo, 50 centímetros desde la superficie del sustrato, altura después de la reducción, 30 centímetros.

Tras año y medio de recuperación en mayo de 2020 tocó un nuevo pasito. En la imagen podemos ver como evolucionó tras la reducción, de forma visual la rama trasera servía para cubrir el hueco de donde debía estar la rama principal, una subrama de la rama trasera y girada hacia la derecha hacía las funciones de rama de contrapeso y la rama alta lateral debería hacer de rama trasera, y por encima un cúmulo de ramitas de donde debería salir el ápica, vamos un auténtico maremágnum.

Tras el pinzado podemos ver más clara la situación. La rama A que nacía hacia atrás, la B una subrama de A y forzada hacia el otro lado para ejercer de contrapeso y la rama C en orientada hacia adelante. Marcada con una línea roja la larga porción de tronco sin ninguna rama y que es lo que queremos corregir hoy.

El trabajo consistirá en hacer girar unos 35 grados el tronco principal de manera que la rama A quede como rama principal pero con orientación correcta (hacia la izquierda), la B pasará a rama trasera y C se convertirá en rama de contrapeso. A tener en cuenta que la zona marcada con el óvalo naranja es la zona semiinjertada en 2018 por lo que tendré que pensar en algo para evitar en lo posible que esa zona gire y en cambio sí que lo haga desde dos centímetros más arriba.

Volviendo a una foto anterior vemos la cuña de madera que extraje para poder convertir la rama izquierda en la futura continuación del tronco.

Esa zona fue presionada fuertemente para facilitar el pegado de las dos caras de la cuña y ahora deberá resistir al movimiento giratorio que le daré al tronco sin que se despegue.

Tras enrafiar las zonas de torsión y reforzando los lugares intermedios donde fijaré las barras de hierro en las que me apoyaré para el giro, alambro con un par de vueltas con aluminio de 5mm. prestando especial atención a no poner alambre justo en la zona de unión antes citada lo que me permitirá poner el punto de apoyo de una de las barras de hierro. Y sobre todo procurando que la zona dónde recibirá mayor presión en la torsión de la rama A quede bien protegida con alambre, insisto en que esta rama aunque torsionará algo su cambio de orientación debe provenir del giro del tronco principal pero en ella estará el punto de apoyo.
La zona autoinjertada podría ser protegida con rafia pero prefiero dejarla a la vista y poder ir controlándola visualmente, si la cubro pues los posibles movimientos en ella me pasarían desapercibidos, si pierdo esa zona me quedo sin pino.

Apoyando la barra contra el lateral de la maceta la aseguro al tronco con un alambre justo en la zona del autoinjerto, esta barra además de impedir el posible desplazamiento lateral de la zona pues me servirá para fijar la barra que ejecutará la torsión y que no podré quitar en una temporada.

Justo a 90 grados he fijado la segunda barra poniendo especial atención en asegurarla fuertemente a la rama A pero de forma que la fuerza se ejerza en el tronco principal, recordemos que debemos girar el tronco principal y no la rama A, que lo único que tiene que hacer es desplazarse con su porción de tronco. La segunda barra queda parcialmente oculta a la vista pero podemos ver su dirección fijándonos en el extremo que sale por delante.

Y con la ayuda de otro par de manos giro la barra de torsión 90 grados al mismo tiempo que con la mano libre ayudo al giro del tronco. Con mayor facilidad de la esperada todo el conjunto se mueve, una vez llevado al máximo posible de giro fijo ambas barras de hierro con un alambre que impida el efecto muelle.

Aquí podemos ver que los grados girados del tronco principal nos ha permitido que la rama A tenga una nueva y más correcta orientación. Como previamente había sido enrafiada en parte y alambrada pues el codo que tenía en origen ha desaparecido y ahora luce rectilínea. Por otra parte, la C es ahora una rama de contrapeso correctamente situada en relación al tronco y a la rama principal, con un poco de ángulo hacia adelante como mandan las viejas normas de la Escuela Clásica: son como dos brazos que se abren para saludar al espectador.


La rama B pasará a ser rama trasera pero de momento la dejo libre, ya llegará el momento, aún no tengo decidido si cambiaré el ángulo de plantado, esperaré a que la evolución del pino me ayude a decidir.

En principio el ángulo de plantado actual es válido. 

Pero girando unos 35 grados a la izquierda también podría valer aunque sería un modelado más convencional. Si ordenase un poco los brotes y el ápice (sobrado de ramas para modelardo) el resultado final sería más bonito, pero tengo por costumbre no alambrar en balde y en esta ocasión no será diferente. Cuando tenga las ramas principales en sus lugares y el ángulo de plantado decidido, ya habrá tiempo de ordenadar las ramillas, afortunadamente el pino es una de las especies más agradecidas a la hora de situar ramillas así que no hay prisa.


 Así estaba y así queda.