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20 de agosto de 2026

ACER PALMATUM. MI SISTEMA DE CULTIVO (PARTE II).- LOS ACODOS

LOS ACODOS
En la primera parte de "Mi sistema de cultivo" os comentaba la importancia de tener en cuenta la necesidad de acodar el tronco de nuestro ejemplar por dos motivos principales:

1.- OBTENCIÓN DE RAÍCES RADIALES. La distribución radial de raíces no es algo que afecte al desarrollo habitual de una planta de vivero, cultivadas generalmente para ser plantadas en el suelo o en macetas amplias dónde quedan ocultas, pero en bonsai es diferente, el uso de macetas planas así como la búsqueda de un nebari perfecto es algo básico por lo que, sí o sí, debemos procurar un nacimiento de raíces radiales que nos permita dotar a nuestro bonsai de una formación acorde a los cánones que el bonsai requiere y que una planta de vivero, salvo en afortunadas ocasiones, no nos ofrecerá. Por eso, es fundamental y como primer trabajo importante, el obtener un buen pan de raíces y que las mismas, se distribuyan de forma radial.

2.- ELIMINACIÓN DE INJERTOS PERRUNOS. Habitualmente los injertos con los que se comercializan algunas variedades de palmatum no están pensados para favorecer la estética del tronco, así que hay que actuar sobre ellos. Podemos ocultarlos, llevándolos a nivel del sustrato, o procediendo a la eliminación total del mismo. Largos troncos rectilíneos y sin conicidad también son buenos candidatos para ser acodados. 
 
TIP: Nunca dejes la línea de injerto bajo el sustrato. O ajustamos para que la línea de injerto quede justo por encima del nivel de plantado o procederemos a su eliminación total.


EXISTEN DIFERENTES MÉTODOS PARA ACODAR NUESTRAS PLANTAS Y QUE SE ADAPTAN A LAS DIFERENTES SITUACIONES QUE NOS PODREMOS ENCONTRAR.

ACODO EN EL TRONCO PRINCIPAL
El mejor y más seguro sistema es utilizar una rejilla plástica y hacer con ella una corona que rodee el tronco y permita que el sustrato utilizado esté en contacto con el sustrato de la maceta. Este sistema es ideal cuando es el tronco principal el que pretendemos acodar.

La emisión de raíces se ve favorecida por una humedad continua y la buena oxigenación del sustrato utilizado para el acodo, para eso, la akadama es insuperable. Al poder disponer de una gran superficie de relleno, la humedad será mucho más persistente y tendrá la oxigenación máxima.

ACODO AÉREO.
Es el que se realiza en ramas o troncos que no mantendrán contacto con el sustrato de la maceta. Habitualmente se utilizan para reproducir ejemplares aprovechando ramas de sacrificio u otras que no forman parte del diseño del ejemplar original.
 
Para cualquier aficionado es cuestión de tiempo que nos veamos obligados a podar nuestros ejemplares y nos suele dar bastante pena tirar a la basura gran cantidad de ramas que bien podrían servirnos para replicar nuestros ejemplares. 

Este método es el mejor de todos los que he probado y sirve para reproducir infinidad de especies. Se trata del acodo aéreo.

Un acodo aéreo probablemente sea de las labores más sencillas que podemos realizar, lo cual no significa que no tenga sus truquitos que nos ayudarán a sentir esa ilusión que siempre sentimos al descubrir un acodo y ver raíces nuevas, siendo algo frustrante el que después de algunos meses de espera veamos como nuestra rama no ha emitido raíces o incluso pueda mostrar señales claras de haberse secado, así que aquí os dejo unos consejos que os ayudarán al éxito en esta labor tan gratificante.
El éxito al alcance de nuestra mano

PARTE TEÓRICA
 
CONCEPTOS BÁSICOS QUE DEBEMOS CONOCER
 
Aunque al Universo lo mueve las matemáticas, la Naturaleza es caótica. Los seres vivos ante iguales situaciones, pueden responder de forma totalmente diferente y sin atenerse a normas ni reglas. Un acodo se puede hacer bien o mal y eso no implicará que funcione o no. En la naturaleza, a veces se rompen ramas y pasado el tiempo vemos como han sacado raíces y siguen viviendo pegadas al suelo sin ninguna intervención externa y otras veces ponemos todo nuestro interés y conocimiento en realizar un acodo o esqueje y fracasa estrepitosamente. La naturaleza es caótica.

El utilizar un método adecuado haciendo acodos, no nos asegurará el éxito, pero sí que aumentaremos las probabilidades de conseguirlo minimizando los daños colaterales.

Debemos tener claro las zonas sobre las que vamos a intervenir y conocer su funcionamiento.
 Partes que nos interesan en una rama que vamos a acodar
 
1.- Peridermis: es el revestimiento de la planta, su piel, se sitúa justo por encima del floema.
2.- Floema: es un tejido vascular (conductor) encargado del transporte de nutrientes producidos por la parte aérea fotosintética hacia las partes basales subterráneas. Habitualmente los nutrientes circulan en sentido descendente.
3.- Cámbium: Es un tejido vegetal situado entre la corteza y el leño (xilema). El cámbium vascular es el origen del xilema (que crece hacia adentro) y del floema (que crece hacia afuera), y se localiza entre estos tejidos en el tallo y la raíz.
Cada año el cámbium origina dos capas de células adultas. La primera, hacia el interior, es de leño y son las que forman la madera y se reconocen luego como anillos de crecimiento. La segunda, hacia afuera, el floema, que transporta savia elaborada en dirección a las raíces. 
4..- Xilema:  es un tejido vegetal lignificado por el que discurren los nutrientes y agua que captan las raíces y que suben en dirección a las hojas.


PARTE PRÁCTICA
 
ELEGIR EL MOMENTO ADECUADO
Lo primero que debemos tener claro es el momento adecuado para realizarlo, hacer que una rama emita raíces por un lugar dónde la naturaleza le dice que no se emiten raíces es una labor extrema, tenemos que engañar a la planta y sobre todo, aprovechar el momento en el que exhiban su mejor crecimiento que es cuándo estarán más fuertes, aquí en Cádiz ese momento se sitúa entre mediados de primavera a principios del verano, hacerlo antes de marzo es arriesgado por posibles heladas tardías, y ya entrado el verano el calor también ralentiza el metabolismo de la mayoría de las especies. Yo suelo realizar los acodos entre el 1 de abril y el 1 de julio, siendo hasta la segunda quincena de mayo mi momento favorito y en el que prácticamente tienen éxito el 100% de los acodos realizados.
 
DESINFECTADO DE LA HERRAMIENTA DE CORTE
Antes de nada, nuestra navaja o cúter, además de estar perfectamente afilada, debe ser desinfectada con escrupulosidad. Si además damos una ligera friega con una mezcla de agua y alcohol en la zona del tronco por donde vamos a cortar, ya lo haremos perfecto.
Una navaja de injertar de calidad nos vendrá perfecta

LA TÉCNICA DEL CORTE DE UN ANILLO
Este método consiste en cortar un anillo en todo el contorno del tronco, desproveyéndolo de la corteza que lo rodea. Debemos eliminar la peridermis, el floema y el cámbium, procurando no dañar el xilema, para eso el mejor método es:
 
1.-  Delimitar el anillo cortando todo el contorno de la rama con dos cortes paralelos, sin profundizar más de la cuenta, debemos llegar hasta el cámbium. Solo la práctica nos permitirá conseguir el tacto suficiente para saber hasta dónde podemos hundir el filo aunque como dije antes, tras el cámbium está el xilema y tiene estructura leñosa, así que no será difícil saber hasta dónde clavar el filo.
 
2.- Realizar un corte longitudinal uniendo los dos cortes que delimitan el anillo.

3.- Con la punta del cúter o navaja, separar la corteza (peridermis), floema y cámbium. A veces interesa raspar un poco una ligera capa para asegurarnos de que eliminamos todo lo necesario, pero procurando no dañar el xilema, ya que si dañamos el xilema la rama dejará de alimentarse al menos parcialmente.
El ancho del anillo debe ser igual o mayor al diámetro de la rama o tronco

POSIBLES DAÑOS COLATERALES
Por otra parte, si dañamos o eliminamos el xilema tampoco es inconveniente para que progrese el acodo, con la diferencia de que si no progresa pueden darse varias opciones:

1.- Si el daño en el xilema es leve pues a la rama no le pasará nada, o en el peor de los casos reaccionará perdiendo las hojas, pero en el momento que se reestablezca la circulación vascular pues nacerán nuevas hojas. En este caso el acodo progresará o no, pero no será culpa del daño al xilema.

2.- Si el daño al xilema es total la rama podría morir por falta de alimento. Los seres vivos se agarran a la vida con todas sus fuerzas por lo que también existe la posibilidad de que el tejido vascular cortado pueda recomponerse y la rama acodada subsista. Un xilema cortado es como cortar la rama directamente y aunque siga unida a la planta madre, se comportará como un esqueje.
Hojas que se han secado por daños en el xilema (izquierda)
 
LA CONVENIENCIA DE REALIZAR EL ANILLO POR DEBAJO DE UN NUDO O BROTE
Es importante resaltar que para obtener los mejores resultados, el anillo debe hacerse justo por debajo de un nudo ¿por qué?, la responsable se llama Auxina, las auxinas son un grupo de hormonas vegetales que actúan como reguladoras del crecimiento vegetal, junto con las giberelinas y las citocininas, las auxinas regulan múltiples procesos fisiológicos en las plantas, entre ellos la formación y desarrollo de raíces. 

Las auxinas se sintetizan principalmente en las partes de la planta donde nacen las hojas y los tallos (yemas que nacen en los nudos). Desde ese punto empiezan a trasladarse hacia otras partes de la planta en las que puedan ser necesarias, aunque se ha demostrado que tienen mucha más movilidad en dirección a la base que en sentido ascendente, por lo que es común encontrar una mayor concentración de auxinas en las raíces que en las flores, por ejemplo. No obstante, su beneficio principal siempre es el mismo: la contribución al crecimiento y desarrollo de la planta.
Lugares del tronco donde podría acodarse
 
Así que si acodamos bajo una yema nos estamos asegurando que el lugar por dónde pretendemos que nazcan raíces, será un lugar alto contenedor de auxinas y por lo tanto, ideal.

AHORCADO DEL TRONCO CON UN ALAMBRE
Si el grosor del tronco lo permite, podremos poner justo por debajo del corte superior del anillo un alambre bien tensado. Ahorcar el xilema provocar retenciones de la materia vascular circulante, lo que acelera el nacimiento de raíces adventicias. Tenemos que procurar ajustarlo al máximo y pegarlo todo lo posible a la parte alta del anillo.
 
En bonsai también es un recurso interesante ya que se impide el nacimiento de raíces hacia abajo, obligándolas a nacer perpendiculares al tronco, algo que facilita la creación de un nebari correcto.

Interesa usar un alambre de un diámetro igual o superior al grueso de la parte eliminada.
 
Un torniquete de alambre será de gran ayuda

FORMAS DE CUBRIR EL ACODO 
1.- Lo tradicional es hacer una especie de bolsa que llenaremos de musgo esfagnum húmedo aunque también podemos rellenar de sustrato orgánico, cerrando la parte superior a modo saco y apretando fuertemente. Estas bolsas transparentes pueden cubrirse con algún plástico negro o papel de aluminio, aunque debido a la continua humedad y tamaño no es imprescindible.
 
Añado lo del plástico negro porque es algo que cuenta todo el mundo y nunca está de más, pero os puedo asegurar que tras muchos acodos realizados considero que es algo de lo que podemos prescindir, si el recipiente contiene la humedad necesaria, las raíces no sufrirán ningún tipo de daños aunque durante unas horas estén a pleno sol.
 
Este sistema de la bolsa cerrada es el más utilizado por su gran efectividad pero desafía todas las leyes de la botánica, un entorno húmedo, cerrado e hipóxico es el peor medio para el nacimiento de raíces, pero curiosamente sí que salen, aunque la parte negativa es que son raíces blancas, generalmente gruesas y muy quebradizas por lo que una vez separado el acodo es recomendable plantar sin deshacer la bola de musgo, para plantas ornamentales no hay problemas pero si vamos a usarla para bonsai pues empezamos con mal pie ya que las raíces estarán enrolladas sobre sí mismas y al no poder quitar todo el musgo y estirarlas pues a la larga nos ralentizará la creación de un buen nebari.

2.- Mi sistema preferido es usando un vaso de plástico o una maceta pequeña que nos permita dejar la parte superior abierta y por tanto, bien ventilada. Tiene la ventaja de que las nuevas raíces tendrán aire y esto les dará fuerza y elasticidad al mismo tiempo que serán más finas. El inconveniente de este sistema es que hay que regar mucho más a menudo, el musgo debe mantenerse húmedo continuamente.
 
Al regar mucho y existir drenaje la circulación de aire aumenta considerablemente, lo que favorece el nacimiento de las raíces.
 
Si podemos usar una maceta, cuánto más grande mejor, así podremos sustituir el musgo por akadama u otro sustrato drenante, lo que aumentará el nivel de aire entorno a la zona de nacimiento de raíces, favoreciendo la cantidad y calidad de las mismas.

Nada impide realizar varios acodos simultáneos en la misma planta.

Incluso más, aquí la planta anterior al que también le realicé un acodo de tronco principal con el método de la corona.
 
Fechar el acodo nos permitirá tener controlado el tiempo que lleva realizado, algo interesante cuando realizamos muchos.
 
 
El uso de una maceta transparente nos permitirá comprobar con facilidad el progreso del nacimiento de las raíces, aunque nunca estará de más taparla exteriormente con algún plástico oscuro o papel de aluminio que evite el posible secado de las nuevas raíces por exceso de sol y/o falta de humedad. Este recubrimiento sólo debemos hacerlo a partir del momento que vemos puntas de raíces asomadas al plástico, aunque la experiencia me ha demostrado que no es un ardid imprescindible, si no tapamos la maceta, NO se dañarán las raíces, siempre y cuándo se mantenga el nivel de humedad adecuado o no esté expuesta a sol total.
  

INMOVILIZADO DE LA MACETA
Si paralela a la rama que hemos acodado existe otra rama, debemos aprovecharla para inmovilizar la maceta. El viento o nosotros mismos cuando la manipulamos podemos provocar movimientos indeseados que pueden resultar desastrosos. Las raíces recién nacidas son muy quebradizas y cualquier leve movimiento las puede romper por lo que es aconsejable fijar la maceta con alambre u otro medio a la otra rama.

Si no existe una rama adecuada para inmovilizar la maceta siempre podemos ayudarnos de un tutor colocado "ex profeso".


¿Y LAS HORMONAS DE ENRAIZAMIENTO PARA CUÁNDO?
Es muy habitual el uso de hormonas, tanto líquidas como en polvo, para favorecer el nacimiento de raíces, tras muchos años haciendo acodos y esquejando, os puedo asegurar que no he encontrado ninguna diferencia ni en calidad de raíces ni en porcentajes de éxito entre esquejes y acodos en los que utilicé hormonas y en los que no. El efecto placebo no hay quién os lo quite pero os podéis ahorrar el dinero.


UN RECURSO MÁS DESCONOCIDO: LA ETIOLIZACIÓN. 
 
Si tenéis interés en conocerla más profundamente os aconsejo darle un vistazo a esta entrada que linkeo más adelante.
 
Es una técnica que se basa en privar a una zona del tronco de luz, lo que favorece la acumulación de auxinas en esa zona. 

Para oscurecer la zona a acodar o esquejar se utiliza cualquier tipo de cinta opaca incluso cualquier plástico opaco, envolviendo bien la zona por dónde haremos el anillo o corte. Para conseguir el objetivo del aumento de auxinas en la zona, el tronco debe estar tapado al menos, un año.
 
En la naturaleza se origina de forma espontánea, ramas que quedan cubiertas por vegetación o que por su peso y otros factores, terminan con contacto con el suelo y que terminan emitiendo raíces, es una reacción biológica a la falta de luz, que podemos aprovechar con nuestras plantas domésticas.

Os comento que tras algunos años probándola NO observé ninguna mejora en los enraizamientos lo suficientemente sustancial como para justificar su realización. Tal vez en especies difíciles sea más efectiva pero con los palmatums, ya os aseguro que no.


RESUMIENDO:
 
1.- El momento ideal (de forma general en España) para realizar un acodo es desde la primera quincena de abril a la última de junio.

2.- Pelar el anillo por debajo de un nudo.

3.- Ahorcar el tronco con un torniquete de alambre, siempre y cuándo el grosor del tronco lo permita.

4.- Para acodos cerrados y macetas/vasos pequeños, usar musgo esfagnum. Para macetas de al menos medio litro o superiores mejor rellenar con akadama fina. Habrá que regar más pero la calidad de las raíces emitidas merecen el esfuerzo.

5.- La rapidez en la emisión de raíces depende de la especie y fuerza del ejemplar, en algunos casos de los palmatums en un periodo de quince días ya podríamos tener algunas incipientes raicillas, pero si pasado dos meses no observamos raices en el vaso o maceta y hemos mantenido un nivel de humedad adecuado, probablemente haya que repetir el trabajo. Si tras un plazo de tres meses no han salido raíces, podemos asumir que ha fracasado y tendremos que repetir el trabajo.
 
7.- El uso de hormonas de enraizamiento no es imprescindible.

6.- Aunque esta entrada es en relación a los palmatums, lo dicho es aplicable a un sinfín de especies.


20 de marzo de 2018

ACER PALMATUM.- CUÁNDO Y PORQUÉ ACODAR

Probablemente el arce palmatum sea de las especies que más frecuentemente necesitan alteraciones importantes en su estructura antes de plantearnos su cultivo como bonsai. Afortunadamente para nosotros, es una especie agradecida que soporta muy bien todos los trabajos traumáticos, siendo uno de ellos el acodo.
Existen dos motivos fundamentales por los que acodar un arce, el primero y del que vamos a hablar es para ocultar la línea de injerto, el segundo para conseguir una distribución radial de raíces.
Es una especie particular que se escapa de las líneas generales de modelado, magníficos coloridos en sus brotaciones y unas otoñadas espectaculares, pero tienen un gran problema, en su inmesa mayoría de variedades son ejemplares injertados y lo que es peor, los injertos suelen ser perrunos, a veces parecen realizados a mala leche para evitar su cultivo como bonsai, pero casi todo tiene solución.

Aquí veremos algunos casos en los que habría que acodar. Otro dato importante que debemos tener en cuenta es que los productores suelen tener un sólo procedimiento de injerto preferido y conocer como injerta cada uno nos puede ser de gran ayuda a la hora de decidirmos a quién comprar, desgraciadamente son pocos los afortunados que pueden comprar en directo y elegir el más adecuado, los demás nos tenemos que acostumbrar a jugar con la suerte, comprar online y esperar a ver que te toca, por eso, conocer como injerta cada productor nos será de gran ayuda a la hora de elegir o desechar tienda, hándicap al que hay que añadir, que los de mayor reputación están en el extranjero (Holanda o Francia).

Antes de decidirnos al acodo, debemos analizar bien el ejemplar, partiendo de la base de que el mejor acodo es el que no se realiza, acodar un ejemplar nos supondrá que pasarán entre tres y cuatro años hasta que podamos empezar a diseñar, por eso es tan importante que antes de nada, veamos las posibilidades del ejemplar y si es imprescindible acodar. Detalles a observar:

1.- La altura a la que se encuentra el injerto. Un injerto visible a medio tronco exige acodar, salvo en el caso de que esté muy disimulado y tanto el patrón como la variedad tengan un color parecido que con el paso de tiempo, dismule la unión.
2.- Un injerto dónde la unión está muy cerca de la superficie del sustrato, nos puede evitar el acodo, siempre y cuándo las distribución de raíces nos permitan un desarrollo radial de las mismas, a veces sucede aunque no es habitual.
3.- Una unión que ha provocado un ensanchamiento irregular de la zona de injerto es difícil de corregir, por lo que si nos encontramos un caso así, acodaremos sin tardanza.
4.- Un ejemplar de unos tres años será el más adecuado, ya viene algo crecidito pero no lo suficiente como para tener ramas gruesas que si las cortamos dejarán grandes cicatrices. Podremos elegir frente y rehacer la ramificación en función del injerto.
5.- Nunca, repito, nunca, comprar ejemplares recién injertados, vamos, con menos de un año pegados ya que vienen muy débiles y no podremos ni mirarlos en al menos dos años más, ya que si hacemos algo, aunque sea un ligero corte de raíces, las probabilidades de supervivencia son muy bajas.
6.- Después de varios años aficionado a los arces, he optado por comprar en pleno invierno, esto me permite un transplante inmediato, hay que tener en cuenta que vivo en la provincia de Cádiz y aquí tenemos un clima más que benigno y raramente bajamos de cero grados. Aprovecho este transplante para cortar la ráiz pivotante y todas aquellas que siendo gruesas, crecen hacia abajo, lo hago sin remordimientos, si algún ejemplar no lo resiste, pues sólo habremos perdido dinero, prefiero esto a tenerlo sobreviviendo  en sus condiciones originales y que se muera algunos años después, perdiendo dinero y tiempo. Generalmente, vienen de lugares dónde las heladas y nevadas son cotidianas por lo que el cambio a mi localidad, con una media de temperaturas 15 grados más alta, los estimulará para empezar a crecer en poco tiempo, por eso el gran interés en que estén en el nuevo sustrato, cuánto antes.
7.- Como norma general, decir que cuánto más cercano sea el acodo a la zona de injerto, mejor, ya que podremos esconder la unión bajo el sustrato o al menos, tenerlo muy cerca de él, lo cual lo disimulará totalmente. Pero, siempre asegurándonos de que las raíces salgan del patrón. Si la porción de patrón es muy pequeña, se puede malograr el injerto y todo se irá al traste.
8.- Y por último, el detalle más importante, nunca debemos acodar por encima del patrón, algunas plantas se injertan por algo y si viene injertada es por que la variedad lo necesita para su supervivencia.

Aquí tenemos un primer ejemplo en el que es necesario acodar. Es importante señalar que según sea el injerto y el nivel de ramificación tendremos más o menos opciones a elegir. De aquí el gran interés que tenemos en comprar ejemplares relativamente jóvenes, nos llegarán con poca ramificación gruesa lo que nos permitirá elegir el frente más acorde al movimiento del tronco, y que mejor oculte el injerto, pero que al menos lleven dos años con el injerto establecido.

En este primer caso, vemos a favor que la coloración del patrón como la de la variedad no desentonan excesivamente y que con el envejecimiento podrían igualarse así como que forman un poco de ángulo, lo cual dará movimiento al tronco, pero tiene un gran problema, el injerto es patético, muy visible y con una porción de patrón muy alta y recta. En este caso y como el acodo se hace inevitable, tenía un buen para de raíces y no las he tocados, limitándome a transplantarlo  a akadama con un 30 por ciento de sustrato orgánico .En unos meses será acodado.

En este segundo caso, y a pesar de que el injerto es muy evidente nos encontramos que tanto patrón como variedad, tienen la misma coloración por lo que es presumible que cuándo envejezcan y cuartee algo el tronco, ese injerto tiene grandes perspectivas de quedar oculto a la vista, también a favor es que la porción de patrón no es muy grande y con algo de movimiento y que además de no existir abultamiento, es algo más grueso por lo que favorecerá la conicidad. Aquí en principio no habría que acodar, dejaremos que pase el tiempo y veremos como evoluciona.
 

Otra posibilidad que podemos encontrarnos es que a pesar de existir un injerto totalmente profesional y dónde casi es imposible determinar la zona de unión, existe un pequeño engrosamiento que la delata. Aquí tenemos dos alternativas, ir directamente al acodo (después de dejarlo establecerse y tomar fuerzas, o sea, dos añitos como dos soles) o esperar que la zona baja engrose de forma natural o induciéndola con la técnica del ahorcamiento, todo dependerá del estado de las raíces, si vemos claro que no existe posibilidad de conseguir raíces radiales pues el acodo se hace inevitable, en este caso, disponía de un buen pan de raíces finas y bastante radiales por lo que, en principio, intentaré el engrosamiento de la zona baja ayudándome del alambre. Si no funciona, pues para acodar siempre hay tiempo.

Por regla general, los mejores injertos son los realizados con la tijera de injertar, aquí vemos un ejemplo en el que se aprecia claramente los labios de unión, y aunque existe un relativo engrosamiento en la zona de unión, será fácil de corregir con el crecimiento natural de la planta, nuevamente los colores de patrón y variedad son ideales, pero tiene el inconveniente que ser un tramo sin conocidad, largo y recto. Podríamos evitar el acodo si el pan de raíces es bueno, pero habría que tumbar un poco el tronco en busca de algo de movimiento y confiar en el nacimiento de ramas bajas que nos permita jugar con la altura total del ejemplar. Este también está en observación pero es un candidato firme al acodo, a pesar de lo bien realizado del injerto.

Otra posibilidad la encontramos en este ejemplar,  a pesar de estar realizado con la tijera el injerto es algo tosco, el patrón es algo más grueso y da una relativa conocidad, y está realizado muy cerca de la superficie del sustrato, así que con un recorte adecuado de las raíces, casi podremos ocultarlo o dejarlo justo al nivel del sustrato. Aquí no acodaré, la rectitud del tronco tendré que compensarla con un modelado utilizando ramas muy bajas y plantando con un poco de inclinación.

Aquí abajo unos ejemplos de lo que nunca deberíamos comprar, son ejemplares en primer año de acodo y en patrón pues probablemente también de un año, y lo que es peor, unos injertos perrunos, y realizados de una forma chapucera incluso con falta de sensibilidad por la planta. Harían falta muchos años para saber si podríamos obtener algo medio decente.



Tampoco deberíamos comprar ejemplares de cinco o más años, sólo sirven para jardín, suelen tener ramas muy gruesas, muy largas y desprovistas de ramificación fina. Este ejemplar me lo mandaron como compensación por no tenerlo en el tamaño que yo quería, bastante más pequeño, me cobraron como el más pequeño y me mandaron uno grande con toda la buena intención, realmente me hicieron la puñeta.

Aunque no se aprecia bien, tiene un abultamiento exagerado y el patrón es más delgado que el de la variedad, para sembrarlo en un jardín podría pasar, pero para bonsai pues es prácticamente inviable.

Dolía la vista con sólo mirarlo, hasta tal punto que pasó directamente al acodo, pero las grandes heridas dejadas por las ramas cortadas y el tronco tan feo pues hacen que tenga pocas esperanzas, si prospera lo mismo lo uso como donante en algún futuro injerto que tengo pensado realizar.

Y unos ejemplos de como puede quedar la planta una vez acodada. En el círculo rojo la única porción de la línea del injerto que queda visible, si no se sabe dónde mirar, el injerto es imperceptible.

Y en este segundo ejemplo vemos un injerto realmente penoso y que invalidaría para bonsai, pero que tras el acodo se convierte en algo bastante más aceptable.


Nuevamente en rojo, la única porción de injerto que queda visible. Fue comprado en diciembre de 2012, acodado en 2015. Este año podría haber sido transplando y empezado su periplo como bonsai, pero se me pasó el arroz, casi todas las ramas del primer tercio de tronco están mal situadas, pero las dejé para que creciera más fuerte, hasta ahora lo importante era el desarrollo del nuevo pan de raíces.

Y para terminar, una comparativa de mis últimas compras, como véis, todos van muy parecidos de precio, pero con una notable diferencia en tamaños y diferentes tipos de injerto.
 
1.- Uno de los acers de Lotta Plants. Altura 30 cms, grosor del patrón 5 mm. Precio con iva 13,25 euros. Envío mínimo 20 euros. Injertos canallas. Plantas de un año. Nada recomendable.

2.- Acer de Braña. Altura 80 cms. Grosor del patrón 15 mm. Precio con iva 18 euros. Envío 8 euros. Injertos discretos. Tamaño ideal para trabajarlos como bonsai.

3.- Acer de Inverflor.- Altura 70 cms. Doble tronco de 7 mm. Precio con iva 15,50 euros. Envío 9 euros. Injerto muy visible. Troncos muy delgados. No recomendable.

4.- Acer también de Inverflor. Por lo visto no tenian existencias del Berry Broom en el tamaño que pedí y me mandaron el tamaño superior al precio del anterior. 15,50 euros. Grosor del tronco 22 mm. Altura 110 cms. Injerto canalla. No sirve.

Resumiendo: Lotta Plants es una tomadura de pelo, plantas minúsculas y precio desorbitado para el envío. Encima te engañan en el volumen de la maceta y en el peso, de hecho cada planta que compré ellos le adjudicaban un peso de 1,250 kilos, y si pesan 200 gramos cada una, ya es un milagro. Nunca más compraré aquí.

Inverflor: No puedo sacar conclusiones al recibir sólo una planta conforme al pedido, escasa de grosor y casi todas las hojas quemadas que no secas por el otoño. La otra planta al ser de superior precio pues compensó las expectativas. Ejemplar inviable para bonsai, demasiado grande y tosco. Puede que vuelva a comprar pero tiene que ser alguna variedad que no encuentre en otro lugar.

Viveros Braña: Tamaño acorde a lo publicitado, fueron tres acers, dos ellos en perfectas condiciones y abundantes ramas y hojas, y al caerle algo de agua de lluvia estando ya en casa, se han puesto muy bonitos. El tercer ejemplar con pocas hojas y ramas y con hongos. El envío rapidísimo, en 24 horas en casa. Sin lugar a dudas, el mejor de los tres y al que volvería a comprar.


Pero si queréis una recomendación de un buen productor de arces y que injerta con tijera, sin lugar a dudas el premio se lo llevan los holandeses de Esveld, pero debéis comprar ejemplares en maceta de tres litros, que tienen el tamaño adecuado, injertos bien hechos, plantas sanas y fuertes, pero algo más caras, lo peor de todo son los gastos de envío, que te cobran un mínimo de 30 euros, da igual una planta que tres. Tienen una variedad impresionante.