30 de octubre de 2018

ACER PALMATUM DESDE CERO.- MI SISTEMA DE CULTIVO.- ENTRADA DE LARGA DURACIÓN.- ACTUALIZACIÓN.

Algunos me habéis preguntado dónde compro los ejemplares que enseño, que ellos no los ven en las tiendas y si ven algunos, son muy caros. Estos ejemplares que pongo, me costaron entre 17 y 21 euros el más caro.
No existe ningún secreto, sólo hace falta tiempo, es cuestión de paciencia, y un poco de buen cultivo también ayuda.
Según los libros, el Acer palmatum requiere de climas frescos y agua de buena calidad, aunque no llegan a la calificación de plantas acidófilas, si que agradecen sobremanera un agua exenta en lo posible de sales y en mi tierra, aunque existe cierta humedad ambiental, se vuelve un desierto en verano problema acrecentado por la existencia de un viento del este, que aquí llamamos Levante, que lo reseca todo, y en relación al agua pues qué comentar, un agua dura aunque no en exceso pero tampoco adecuada para el correcto cultivo del palmatum.
Con estos condicionantes son con los que yo tengo que lidiar, máxime cuándo por razones morales me niego a montar un equipo de ósmosis y tirar hasta 10 litros de agua (cuándo los filtros no están en perfectas condiciones) que digan lo que digan, es hasta lo que se desperdicia por cada litro de agua osmotizada.

En esta entrada voy a ir paso a paso con mi sistema de cultivo, que será peor que otros y probablemente poco "académico" pero es un sistema que me funciona, será una entrada tipo "Suma y sigue", cada avance y trabajo será motivo de una nueva, en dónde rescataré lo ya publicado, por lo que por cada entrada nueva, borraré la anterior y tendremos toda la información suministrada en una sóla.

Partiremos desde el punto cero, o sea, desde el momento que compramos el plantón. Hasta ahora sólo he trabajado con variedades resistentes y para mí, también será nuevo todo lo que acontezca en el periodo de cultivo, ya que las variedades elegidas son de las que podemos considerar "no tan resistentes como otras", por eso, y para asegurar la continuidad del proceso, serán tres las variedades elegidas para este trabajo desde cero.

Los palmatums elegidos fueron comprados en diciembre de 2017 y estas primeras fotos corresponden a abril de 2018.

Dichas variedades son un ejemplar de Acer palmatum Corallinum de fascinante color rojo.

Un Acer palmatum Seigen, de colores mezclados entre verdes y rojos.


Y un Acer palmatum Seiryu, de brotación delicadísima color verde con puntas rojizas y desarrollo totalmente verde. 

 
MI PROCEDIMIENTO DE TRABAJO:
Es bonito recibir ejemplares ya brotados pero yo siempre compro en invierno. Generalmente los viveros de reconocido prestigio están en centroeuropa, y los ejemplares llegarán a nuestras manos, totalmente aletargados, pero se encontrarán en un nuevo clima que tranquilamente puede estar diez o quince grados por encima y se estimularán para empezar la brotación. Conforme llegue a nuestras manos podremos transplantar, cortar raíces y ramas, sin ningún tipo de problemas, cuándo la planta empiece a reaccionar, tendremos todo el trabajo hecho y los dedos cruzados para que los resista.
TIP: Por experiencia sé que si una planta recién llegada, soporta el trabajo más drástico, los soportará todos a partir de ahí. Intentar ser prudente y dedicarnos a que sobreviva sin hacer lo que tenemos que hacer, sólo demorará el desenlace y nos hará perder tiempo.

1.- Elegir un posible frente, tal vez sea lo más fácil, el movimiento del tronco te lo indicará, necesitamos que nuestro frente elegido tenga algo de movimiento, da igual a derecha o izquierda, pero debemos buscarlo. La ventaja es que eligiendo bien el posible frente, siempre tendremos una espalda que también tendrá movimiento, a veces nos llevaremos sorpresas al ver que lo que consideramos espalda, es un frente perfecto. El palmatum ramifica muy bien de las heridas y tiene facilidad de injerto, pero un tronco con movimiento incorrecto, jamás podrá ser rectificado sin perder todo el trabajo realizado al tener que comenzar de cero. ES IMPORTANTE, recién comprado el plantón, meditar tranquilamente sobre el frente ya que nos evitará pérdidas de tiempo caso de tener que cambiar el diseño.

2.- Hay que valorar la posibilidad de que en un futuro próximo tengamos que acodar para conseguir que una línea de injerto "perruna" o demasiado alta, quede oculta, o para obtener un sistema de raíces radial, por eso y en principio, la altura del ejemplar no debe preocuparnos demasiado y si vemos que el acodo será imprescindible, pues tenerlo en cuenta nunca está de más.

3.- Eliminar todas las ramas gruesas y finas mal situadas, dejando sólo las finas que nazcan de forma aceptable, según el frente escogido.

4.- Eliminación de la raíz pivotante y todas aquellas que crecen hacia abajo o son demasiado gruesas, SIEMPRE Y CUÁNDO, tengamos la certeza de que no será necesario acodar o creamos que merece la pena salvar las raíces existentes. Es difícil a veces, así que en caso de dudas, mejor prudencia y liquidar sólo la pivotante, dejando las de nacimiento lateral en espera de su evolución.

Con esto ya tenemos iniciado nuestro proyecto. En este estado y después de realizado lo anterior, están realizadas las fotos iniciales.

EL PINZADO
Generalmente solemos ver grandes ejemplares de palmatum y todos tienen el mismo defecto, están estructurados con largas ramas  que sólo tienen brotación a partir de la mitad de la misma. Esto se debe a las prisas del viverista de bonsai o simples aficionados, por hacerlo crecer, problema que se acrecenta en los ejemplares cultivados en suelo, por la web podemos ver muchos ejemplos, grandes troncos y largas ramas carentes de una subramificación adecuada. Si el bonsai es paciencia, el palmatum os lo recordará día a día.

Aquí no vale el axioma de "dejar crecer y cortar". Si dejamos crecer y cortamos, por un lado estaremos llenando el tronco de heridas que no siempre cicatrizan adecuadamente (ver imagen siguiente) y por otro lado y más importante, los entrenudos se alargarán en exceso, lo que nos impedirá una subramificación fina que nazca ya desde el propio tronco, otras veces incluso con ramas orientadas en diferentes direcciones que nos impedirán dar una buena armonía y equilibrio al conjunto.
Aunque para favorecer el engorde de las ramas principales y del propio ejemplar, podemos compensar dejando más ramillas de las necesarias en cada rama, aunque veamos claramente que serán innecesarias, siempre y cuándo, sean finas.

Por otra parte, si las condiciones de cultivo son adecuadas, la fisiología de cualquier planta la lleva a crecer todo lo posible, así que si mantenemos un buen régimen de riegos y abonados se favorecerá, también ese alargado indeseado de los entrenudos.

Desde el primer momento deberemos realizar el pinzado de brotes, esto ralentizará la formación del ejemplar pero a la larga nos permitirá disponer de una gran subramificación fina y unos entrenudos muy cortos, lo que a la postre incidirá en la calidad del ejemplar. Así que en principio, nos olvidaderemos de la formación de la copa y todos nuestros esfuerzos deben ir dirigidos a obtener ramas con los entrenudos más cortos posibles.
 
Los pinzados deben repetirse de forma contínua desde que empieza la brotación, finales del invierno o principios de primavera. Lo habitual es que una vez pinzado el brote el crecimiento se detiene y esa ramilla no seguirá creciendo a lo largo, por lo que dependiendo del nivel de brotación, así durará el periodo de pinzado. De esta forma también se estimula al nacimiento de nuevos brotes. Tendremos me mirar nuestros ejemplares diariamente, y si es posible, por la mañana y por la tarde, ya que seguro descubriremos nuevos brotes y se realizarán en el momento que veamos claro la salida del brote desde el primer par de hojas.
Para el pinzado podemos utilizar, una pinza, pinzadora o unas tijeras, siendo el pinzado a mano menos recomendable ya que deja un corte menos uniforme a pesar de la finura de los brotes.
El pinzado empezó en febrero de 2018 y hoy 19 de abril de 2018, los sigo realizando.

LOS ACODOS
En el punto 2 anterior os comentaba la importancia de tener en cuenta la necesidad de acodar el tronco de nuestro ejemplar por dos motivos principales:

1.- La distribución radial de raíces no es algo que afecte al desarrollo habitual de una planta de vivero, cultivadas generalmente para ser plantadas en el suelo o en macetas amplias dónde quedan ocultas, pero en bonsai es diferente, el uso de macetas planas así como la búsqueda de un nebari perfecto es algo básico por lo que, sí o sí, debemos procurar un nacimiento de raíces radiales que nos permita dotar a nuestro bonsai de una formación acorde a los cánones que el bonsai requiere y que una planta de vivero, salvo en afortunadas ocasiones, no nos ofrecerá. Por eso, es fundamental y como primer trabajo importante, el obtener un buen pan de raíces y que las mismas, se distribuyan de forma radial.

2.- Cuándo por defectos, tales como un mal injerto que provocan engrosamientos indeseables que a la larga echaría por tierra todo nuestro empeño e ilusión de conseguir un bonsai decente, deberemos intentar que ese mal injerto quede disimulado llevándolo a nivel del sustrato, lo que disimularía casi totalmente el defecto. Largos troncos rectilíneos y sin conicidad también son buenos voluntarios para ser acodados. Debemos evitar dejar la zona de injerto bajo el sustrato, a la larga puede provocar que a pesar del tiempo que lleve realizado, termine muriendo el patrón, algo que se acentúa si crecen raíces desde la zona de la variedad injertada, por tanto, hay que evitar dejar la zona de contacto del patrón con el injerto, bajo tierra.
TIP: Nunca acodar por encima de la línea de injerto. Cuándo una planta viene acodada es por algo, por lo que SIEMPRE hay que dejar una porción del patrón, que es por dónde deben salir las raíces.

El mejor y más seguro sistema es utilizar una rejilla plástica y hacer con ella una corona que rodee el tronco y permita que el sustrato utilizado esté en contacto con el sustrato de la maceta. En una entrada anterior ya os conté mi sistema de doble corona. Doy por hecho que conocéis el procedimiento de pelado del tronco y como prepararlo para ser acodado.
Aquí tenemos el ejemplar de Corallinum que tenemos en seguimiento, tenía y buen pan de raices y brotó fuerte, así que aunque un poco tarde. lo acodé a finales del mes de junio de 2018.

Un procedimiento que ayuda al mejor enraizado del acodo es la ETIOLACIÓN. La etiolación/etiolización consiste en privar al tronco de la luz solar, esto hace que en esa zona se pierdan los cloroplastos y que el tronco, al igual que ocurre naturalmente en la naturaleza cuándo una rama toca el suelo o está cubierta totalmente de vegetación, tenga tendencia a emitir raíces para aprovechar la situación idónea que se le presenta para seguir creciendo. Pues esta reacción podemos utilizarla como recurso para facilitar la emisión de raíces.

El procedimiento es simple, se trata de cubrir la zona por dónde haremos el acodo con algún tipo de cinta plástica opaca que impida el paso de luz, también podemos utilizar cinta transparente de injertar o cualquier otro plástico pero poniendo previamente algún papel que cubra el tronco e impida el paso de luz, incluso podríamos utilizar papel de alumnio del usado en las cocinas. Para evitar un excesivo calentamiento por esa zona no es recomendable el uso de cintas negras. 

Aquí tenéis el ejemplar de Seigen en seguimiento, recién preparado para provocar la etiolación. Este  ejemplar no tenía buenas raíces, por lo que he dejado que transcurra un año desde su compra y transplante para que se fortalezca en lo posible. El acodo lo realizaré, más o menos, en el mes de abril de 2019, por lo que llevará casi año y medio de cultivo.

En el mejor de los casos, el preparar una planta para empezar a ser modelada como bonsai, nos llevará tres años. Querer acelerar el proceso sólo nos llevará a ejemplares mediocres o incluso al fracaso.


TIP: Insistir en lo ya dicho, lo primordial, principal y único importante, es en primer lugar, el dotar al ejemplar de un buen pan de raíces lo más radial posible e intentar camuflar la línea de injerto.
 
Este es el estado que presentan los ejemplares en seguimiento, hoy día 30 de octubre de 2018.

Corallinum, que vimos recientemente en una entrada, ya habiendo sustituido la doble corona por una sóla, arreglado raices y "reacodado", en esta próxima primavera será cortado.

Seigen, ya preparado para la etiolación.

Y el Seiryu, aunque también está preparado para el acodo, aún no lo tengo decidido. El injerto es discreto y el tronco no es tan rectilíneo como parece en la fotografía y tiene varios brotes bien situados en la parte baja. Está en estudio, todo dependerá de como me encuentre las raices cuándo lo remueva a principios de primavera.

CONTINUARÁ.


29 de octubre de 2018

TÉCNICAS DE REPRODUCCIÓN.- LA ETIOLIZACIÓN O ETIOLACIÓN

La etiolización o etiolación es una técnica que consiste en privar a una rama rica en cloroplastos de luz, al no tener luz pierden los cloroplastos lo que hace que la rama pueda emitir raíces con más facilidad. Es un sistema que sirve tanto para los acodos como para futuros esquejes.

Para oscurecer la zona a acodar o esquejar se utilizan cualquier tipo de cinta opaca incluso cualquier plástico opaco, procurando que no sea negro ya que retiene excesivo calor y en determinadas situaciones podría ser dañiño para la planta.

En la naturaleza se origina de forma espontánea, ramas que quedan cubiertas por vegetación o que por su peso y otros factores, terminan con contacto con el suelo, pues terminan emitiendo raíces, es una reacción biológica a la falta de luz, que podemos aprovechar con nuestras plantas domésticas.

Aquí tengo unos acer palmatums comprados en diciembre de 2017 y con injertos perrunos por lo que si queremos intentar conseguir algún bonsai decente lo primero que debemos hacer es intentar disimular las uniones y para eso es necesario acodar. 

Para que el sistema sea efectivo, deben estar oscurecidos al menos tres meses.

 


22 de octubre de 2018

ACODO EN DOBLE CORONA DE ACER PALMATUM

En una anterior entrada analizábamos cuándo y porqué acodar un acer palmatum.

Pues transcurridos unos seis meses desde su transplante, aunque lo recomendable sería un año, pero sabiendo del buen pan de raíces que tenía y lo bien que ha evolucionado en este tiempo, pues me decido a acodarlo. Se trata de este ejemplar, un acer palmatum corallinum que no había por dónde cogerlo, un patrón largo y rectilíneo y un injerto perruno y alto.

Para el acodo utilizaré un sistema ideado por mí y nunca documentado en la web, se trata del acodo en doble corona. ¿En qué consiste esto?
El sistema tradicional para acodos de troncos, se basa en el uso de una corona de rejilla u otro material, con el que rodeamos la zona a acodar, siendo posteriormente rellena con sustrato.

Pues con mi método, serán dos coronas. ¿Y para qué? podemos preguntarnos. La respuesta es fácil, es bien sabido que un sustrato bien aireado facilita el desarrollo de las raíces mucho mejor que un sustrato apelmazado, por eso utilizamos akadama de grano grueso o medio en estos menesteres. Pero este sistema tiene un gran inconveniente, al menos en mi tierra, y es que se seca mucho y tenemos que estar constantemente regando para mantener un grado de humedad suficiente que estimule a la planta al sacado de nuevas raíces. Pues la solución la tenemos fácil, usar una doble corona con sustratos diferentes. En la más cercana al tronco utilizaremos akadama sóla, de grano medio, lo que permitirá una gran oxigenación y en la capa exterior, utilizaremos akadama y sustrato orgánico al 50%, mezcla que retendrá la humedad mucho más tiempo. Las raíces saldrán y rápidamente buscaran el alimento y humedad que le proporciona la capa exterior.

El acodo fue realizado a finales de junio y después de algo más de tres meses, estas son las raíces emitidas una vez quitada la primera malla. Una barbaridad.

Pero existen un par de porciones, dónde a pesar de tener raíces incipientes, el desarrollo de éstas ha sido casi nulo.

Podríamos dejarlo así, incluso realizar un defoliado completo y cortar. En estas fechas la planta quedaría en letargo y ya no rebrotaría hasta la primera que viene, pero queremos intentar conseguir raíces de forma radial en todo el perímetro del tronco, así que, por una parte, recortaremos las raíces nuevas y cortaremos aquellas que claramente estén fuera de de lugar y por otra parte, realizaremos unos pequeños cortes en las zonas sin raíces, aplicaremos hormonas enraizantes y volveremos a colocar la corona de acodo.
También pelaremos nuevamente la zona por debajo del alambre.

En esta ocasión y como tenemos raíces y encima llega el invierno, pues no tendremos problemas con la sequedad del sustrato, así que con una sóla corona será suficiente. A finales del invierno o principios de primavera, según empiece a hinchar las yemas, pues procedemos a la separación del acodo y nuevo plantado.

Una buena idea es marcar los lugares por dónde no había raíces, de esta forma podemos controlar el lugar y poderlo exponer a la máxima insolación posible, que como ya sabemos, el sol estimula el nacimiento de raíces.

Con los lugares marcados, será fácil ir rotando la maceta de forma que siempre quede una de ellas en el lugar de mayor insolación.

PLANTAS DE ACENTO.- CRÁSSULA GREEN PAGODE Y ECHEVERIAS

Esta tarde lluviosa me anima a hacer algunas fotos, que desde el verano lo tengo todo parado. La primera planta de acento es una Crássula Green Pagode florecido. Cuándo pierda las flores lo recortaré en altura, se me ha ido un poco de las manos.

El segundo es una composición mixta de Echeverias, la Black Prince y una Elegans pequeñita.


9 de octubre de 2018

ENTRETENIMIENTOS DE OTOÑO

Después del parón veraniego debemos ir preparando nuestras plantas que afrontar el duro invierno y una de las labores que realizo escrupulosamente todos los otoños es la limpieza superficial de los sustratos. Despues de una larga temporada de abonados y aportes extras de hierro, y riegos abundantes, la capa superficial suele estar llena de depósitos que si bien no son excesivamente perjudiciales, impiden una correcta evaporación del agua y además afean el plantado.

Un ejemplo lo vemos en esta maceta, dónde resíduos blanquecinos, procedentes de restos de abonos y sobre todo, del agua de riego que utilizo, alta en sales, pues afean el conjunto y además provocan un exceso de humedad que no es recomendable, máxime viniendo del largo verano dónde hemos sometido a nuestras plantas a un intenso plan de regado. Esto provoca también, el crecimiento indeseado de musgos y otras hierbas,

Por otra parte, como este romero, un crecimiento excesivo de musgo de forma natural, evidencia un mal drenaje y nos indica que la planta debería ser transplantada, cosa que sin falta, haremos en su momento.

Otro ejemplo que evidencia la costra que se forma en el sustrato.

También debemos ser muy cuidadosos con el aporte de agua. Venimos del verano, dónde (OJO, SIEMPRE ME REFIERO A LO QUE YO HAGO, Y TENÉIS QUE TENER EN CUENTA QUE VIVO EN CÁDIZ), el viento seco y caluroso y la mala calidad del agua, pues me obligan a una forma de actuar muy concreta y no tiene porqué ser extrapolable a otros aficionados. 

En verano hago dos riegos, uno de forma automática y otro de apoyo, manual. Pues en estas fechas es importante quitar el automático, hace mucho menos calor, menos horas de sol y por lo tanto, menos sequedad en el sustrato, lo que unido a la costra superficial creada, pueden llegar a tener efectos nocivos incluso mortales sobre nuestras plantas, por eso de la importancia del limpiado de la superficie.

Por otra parte, tenemos los musgos plantados de forma intencionada y que han protegido mis palmatums durante toda la primavera/verano. Son bonitos, pero en estas fechas pierden su utilidad, así que prefiero primar la salud de la planta a la belleza del conjunto, así que atpc.

Una vez bien rastrillada la superficie podemos aportar un poco de akadama en aquellas macetas que lo permitan.

Y en las que no sea posible, pues nada, tal cual. Libres de musgo estarán mucho mejor oxigenadas y el sustrato mantendrá el ciclo de húmedo/seco, de forma correcta.

También por estas fechas, voy aligerando los "atijos" en los injertos realizados, después de bastante tiempo realizados, sabemos que ha prendido, no obstante, prefiero ser prudente e ir quitándolos poco a poco, de momento mantengo los alambres que siempre darán firmeza al injerto, en caso de fuertes vientos.