EL PINZADO
Generalmente solemos ver grandes ejemplares de palmatum y todos tienen el mismo defecto, están estructurados con largas ramas que sólo tienen brotación a partir de la mitad de la misma, incluso sólo en sus extremos. Esto se debe a las prisas de los cultivadores de bonsai o simples aficionados, por hacerlo crecer, problema que se acrecenta en los ejemplares cultivados en suelo, por la web podemos ver muchos ejemplos, grandes troncos y largas ramas carentes de una subramificación adecuada. Si el bonsai es paciencia, el palmatum os lo recordará día a día.
Aunque con los palmatums el pinzado se puede hacer con los dedos, lo más recomendable es usar una herramienta adecuada, además de rapidez nos permitirá hacer cortes precisos y limpios. Nos podemos ayudar de una pinza tradicional, una tijera cortahilos de las usadas en costura o cualquier tijera con puntas afiladas. Por su comodidad y rapidez de uso, yo os recomiendo la tijera cortahilos, además son muy baratas y cuándo dejen de cortar bien pues las tiras sin ningún tipo de remordimiento y compras unas nuevas.
Aquí no vale el axioma de "dejar crecer y cortar". Si dejamos crecer y cortamos, por un lado estaremos llenando el tronco de heridas que no siempre cicatrizan adecuadamente (ver imagen siguiente) y por otro lado y más importante, los entrenudos se alargarán en exceso, lo que nos impedirá una subramificación fina que nazca ya desde el propio tronco, otras veces incluso con ramas orientadas en diferentes direcciones que nos impedirán dar una buena armonía y equilibrio al conjunto.
Para favorecer el engorde de las ramas principales y del propio ejemplar, podemos compensar dejando más ramitas de las necesarias en cada rama, siempre y cuándo, sean finas.
Por otra parte, si las condiciones de cultivo son adecuadas, la fisiología de cualquier planta la lleva a crecer todo lo posible, así que si mantenemos un buen régimen de riegos y abonados, se favorecerá también ese alargado indeseado de los entrenudos.
Desde el primer momento y una vez obtenida la estructura básica del tronco y asentamiento del ejemplar (2-3 años) deberemos comenzar a realizar el pinzado de brotes, esto ralentizará la formación del ejemplar pero a la larga nos permitirá disponer de una gran subramificación fina y unos entrenudos muy cortos, lo que a la postre incidirá en la calidad del ejemplar. Así que en principio, todos nuestros esfuerzos deben ir dirigidos a obtener ramas con los entrenudos más cortos posibles y para eso, tenemos que pinzar, o sea, eliminar el brote de crecimiento de cada rama una vez tenemos el primer par de hojas.
Brote que se puede cortar
Los pinzados deben repetirse de forma continua desde que empieza la brotación a finales del invierno o principios de primavera hasta que se detenga. Una vez pinzado el brote el crecimiento se frena y se estimula el nacimiento de nuevos brotes laterales.
Tendremos que mirar nuestros ejemplares diariamente, y si es posible, por la mañana y por la tarde, ya que seguro descubriremos nuevos brotes, realizando el pinzado en el momento que veamos claro la salida del brote desde el primer par de hojas.
Como dije al principio, para el pinzado podemos utilizar pinzas, tijeras cortahilos o unas tijeras de punta fina. También es posible hacerlo utilizando las uñas siendo este pinzado a mano menos recomendable ya que es menos preciso.
TIP.- Los palmatums ya establecidos suelen tener una segunda brotación principios del verano, en este caso ya no será imprescindible el pinzado, nos interesará más dejarlos crecer como ramas o brotes de sacrificio.




