24 de abril de 2026

II EXPOSICIÓN FOTOGRÁFICA "PRIMAVERA 2026 EN KAILAND"

Aquí va mi segunda muestra fotográfica. Todos los ejemplares están en formación, algunos incluso llevan muy poco tiempo de cultivo, aún así, me apetece enseñarlos. Las mesas expositoras están realizadas por mí en mi primera y única incursión en la carpintería en el largo invierno de 2011.
 
La mayoría de los kakemonos están realizados por la prestigiosa pintora isleña María Jesús Álvarez.
 
Acer palmatum Matsumurae de triple tronco. Planta de acento: Saxífraga stolonifera.
 
 Acer palmatum Wilson's Pink Dwarf.
 Versión en verde.
 
 Acer palmatum Matsumurae de cinco troncos.
 
 Acer palmatum Matsumurae realizado con la técnica del pegado de troncos.
 
 Acer palmatum Matsumurae estilo Chokkan.
 
 Acer palmatum Orange Dream. Bandeja de Inés Casas. Suiseki que nos recuerda a La Esfinge.
 
 Acer palmatum Butterfly. Acento: Suiseki "Madonna con niño".

Acer palmatum Red Wine. Planta de acento: Saxífraga stolonifera.
 
 Acer palmatum Shindeshojo. Planta de acento: Crassula pellucida subsp. marginalis 'Calico Kitten'.
  
 Acer palmatum Berry Broom.
 
 Acer palmatum Matsumurae semicascada.
 
 Acer palmatum Corallinum.
 
Cabrahigos (Ficus carica) semicascada.
 
Acebuche (Olea europaea sylvestris). La Cobra (aligerado de la parte derecha). Suiseki "Velero en la tempestad".
 
 Bosque de Olmos chinos (Ulmus parvifolia).
 
 Ficus microcarpa var. Retusa.
 
Acer palmatum Dissectum Seiryu.

Acebuche (Olea europaea sylvestris).

No me gustan demasiado los shohines pero hay que tener de todo. Zelkova Serrata.
 
 Ulmus parvifolia algo descompensado. Realmente no sé como modelarlo 😇.
 
 Acebuche (Olea europaea sylvestris).
 
 Acebuche (Olea europaea sylvestris).

Lantana camara de flor amarilla. No se aprecia el grosor ni la conicidad del tronco pero molan.
 
Espero os guste.

14 de abril de 2026

EVOLUCIÓN DE ARCE GINNALA (ACER TATARICUM SUBS. GINNALA)

Acer ginnala o Acer tataricum subsp. ginnala, es también conocido como Arce de Manchuria, Arce del Amur, Amur o Arce Ruso, es una subespecie de Acer tataricum perteneciente a la familia de las sapindáceas.

Crece como planta ornamental en regiones norteñas de Europa y de América, donde es la más tolerante al frío de los arces y por contra, pues es la que más sufre con el calor y la sequedad de verano.

Al igual que tantos arces, el Acer tataricum subespecie ginnala (antes Acer ginnala) hace gala de una colorida otoñada, pero además es una de las especies más rústicas y resistentes a la sequía, ideal por lo tanto para cultivar en gran parte de la Península. Se trata de un árbol pequeño o un arbusto grande multitronco, que crece lentamente hasta desarrollar 5-7 metros de altura y una copa redondeada de un tamaño equivalente. Su zona de origen es el largo valle del río Amur, que recorre el extremo sureste de Rusia y el extremo noreste de China. Tolera la contaminación ambiental y las heladas e incluso ofrece buena resistencia al viento.

Es un árbol de fácil cultivo. Lo ideal es plantarlo en un lugar bien soleado, aunque admite también la sombra parcial. Acepta cualquier tipo de suelo, incluso seco o arcilloso. Solo necesita riego durante el primer año, hasta enraizar; luego puede soportar la falta de agua. No suele presentar problemas serios de plagas o enfermedades. Es suficiente una poda de limpieza para eliminar las ramas secas. Admite los trasplantes dado su sistema radicular superficial y extendido.

Hasta aquí la teoría de la que discrepo totalmente, insisto en que todos mis comentarios se refieren a mi zona de cultivo, Cádiz marítimo.
 
Si las otras tres especies anteriores fueron pésimas ya me quedé sin adjetivos para el Ginnala, que además fue el más caro de todos. Tan mal llegó que en el primer año de mimos y abono no sacó ni una ramita nueva. Y comprobé esa leyenda urbana de árbol fuerte y rústico que aguantaba la sequía y el sol. También estuvo afectado por la clorosis, síntoma de que tampoco era muy amigo del agua dura.

No fue hasta cuatro años después cuando pareció que se animaba a crecer, fue el momento de meterle esos monstruosos doblados que a veces realizo, sin dudas es más fácil "desdoblar un tronco grueso" que doblarlo.
 
Rápidamente me di cuenta del error, al quitar el amarre, no me gustó como quedó, así que a "destorsionar" un poco. El ejemplar seguía brotando bien, sin demasiada fuerza pero de forma aceptable, pero era llegar el calor del verano y el viento de levante y se churruscaba totalmente.

En 2018 lo estuve protegiendo todo lo que pude del sol, utilicé una mezcla con alto porcentaje de pómice que dicen retiene más humedad que la akadama, sin descuidar el riego, sin dudas de algo sirvió, aguantó bien el verano y tuvo una aceptable otoñada, pero el pómice es muy ligero y cada vez que soplaba el fuerte viento de levante, me llenaba el suelo de gránulos, hoy día sigo quitando pómice del suelo cada vez que sopla el viento y eso que el saco de 25 kilos que compré, lo gasté hace tiempo.

En los dos años siguientes también aguantó relativamente bien, había decidido deshacerme del ejemplar pero quise darle una quinta oportunidad, que por falta de ganas no sea.

Actualizo esta entrada aunque realmente hay poco que actualizar. Este ejemplar sigue vivo pero con pocas ganas de crecer y encima el temporal de viento que tenemos ahora le ha partido dos ramas. 😖
 
Ha desarrollado un principio de nebari pero en la dirección incorrecta. Así está en la primavera de 2026, ni chicha ni limoná.

Ésta es su triste imagen tras la defoliación del verano de 2026. 

CONTINUARÁ

12 de abril de 2026

EVOLUCIÓN DE ARCE DE MONTPELLIER (ACER MONSPESSULANUM).

Este proyecto comenzó en 2007.
 
Aquí os presento el tercer ejemplar de la compra maldita a Garden Center Egea y probablemente la especie que mejor se ha recuperado y adaptado a mis posibilidades de esa nefasta compra. Se trata de Acer monspessulanum, también conocido como Arce de Montpellier.
 
Aparece en buena parte de las áreas montañosas de la Península, con más abundancia en la mitad oriental y ampliamente distribuida por toda la región mediterránea.
 
Tolera un cierto grado de aridez, pero necesita suelos relativamente frescos y preferentemente calizos. Soporta bien los fríos invernales y las altas temperaturas estivales. Habita igualmente en suelos calizos o silíceos, incluso muy pedregosos. Prefiere los lugares soleados, desde el nivel del mar hasta los 1600 m., aunque en honor a la verdad y en mi caso, los mejores crecimientos y colores los he obtenido cuando ha estado sombreado.
 
Curiosamente no es muy difundido en bonsai y es algo incomprensible, su rusticidad, resistencia a las enfermedades y descuidos, aunque es algo lento en maceta está totalmente adaptado al clima mediterráneo, resistente a todas las labores habituales en bonsai, delicadeza de sus ramas y aceptable ramificación y pinzados, si a esto le añadimos su facilidad para florecer y sacar semillas y su espectacular otoñada pues lo hacen una especie ideal para bonsai.

En la foto de 2007 vemos como llegó a casa, un palito delgado, totalmente recto y con algo de verde en la parte alta, vamos, lo que viene a ser un plumero. Tras un año de adaptación llegó lo primero que tenía que arreglar que no era otra cosa que intentar dar un poco de movimiento al tronco, esto es fundamental, cuanto más grueso y lignificado, más difícil.
 
El primer tensor con el tope no sirvió de mucho, así que tiré de fuerza bruta, el ejemplar brotaba bien y el tronco había engordado aceptablemente pero al efectuar esta nueva curvatura pues me pasó como al campestre, necesitaba una rama en la parte exterior de la misma, así que recurrí a los viejos trucos de esperar una brotación espontánea, hacer pequeños cortes que provocaran la brotación, etc... pero no funcionó.
 
Así que aprovechando una rama que había que eliminar sí o sí pues en 2017 realicé un injerto por el sistema del taladro que no prosperó, por lo que en 2018 lo volví a realizar, esta ver por aproximación. En esta ocasión fui más paciente y estuvo unido a la rama madre más de un año.

Una de las características de esta especie es que en otoño y si el cultivo es correcto, podemos verlo tricolor. Por un lado las hojas verdes habituales que aún no han empezado a otoñar, luego en tonos amarillos del otoñado y para acabar y justo antes de su caída, un rojo sangre espectacular. Sin dudas, estos inicios de la otoñada son los más bonitos, pero mi ejemplar tenía dos grandes problemas.

Mirándolo desde el frente no era demasiado evidente, pero si le daba la vuelta parecía como si le hubiesen pegado un par de bocados, el marcado con la letra A era un espacio en vías de solución, la rama injertada había pegado correctamente, pero tenía poca vitalidad y aún no cubría lo suficiente. En cambio en la zona B no había ninguna rama que pudiese servir para cubrirlo, nuevamente empecé a pensar en otro injerto.

El segundo problema (ver segunda foto), era la que supuestamente tiene que ser la rama principal, por un lado está algo baja y lo peor es que era totalmente rectilínea, aún no sé que haré, de momento sirve para ir engordando el tachiagari, pero si la quiero conservar pues tengo dos opciones para acortarla, en fin, lo mismo si corto pues consigo que la rama injertada por encima tenga más fuerza, así que con la duda seguía.
 
Una labor fundamental para la buena ramificación del Montpellier es el pinzado de yemas anuales. Aquí tenemos casi toda la casuística posible con las yemas, algunas de ellas sólo nacen por pares y que salvo que alarguen demasiado, no las tocaremos (1), otras ramitas con tres yemas o más (2), de las que dejaremos sólo las laterales, otra dónde una de las yemas está muy fuerte (3) (marcada con el círculo azul) y que eliminaremos en favor de la débil y en la parte baja, una rama con varias yemas contínuas (4), pero es una rama que nos interesa que crezca, así que las dejaremos todas, salvo la central, que será eliminada.

Es un trabajo algo laborioso, sobre todo si tenemos muchos ejemplares en los que hay que hacer estas labores, pero nos aseguran un buen desarrollo primaveral y poco a poco nos encontraremos con un montón de ramas bien estructuradas que nos permitirá una mayor diversidad en las posibilidades de modelado.
 
En 2020 hubo suerte y en el hueco superior brotó una ramita ideal que será la que cubrirá el bocado, en cambio la rama injertada seguía sin tomar protagonismo a pesar de que en 2021 ya corté un tramo de la rama fuerte inmediatamente inferior.

Y aquí una comparativa del cambio sufrido desde 2007, fecha en la que llegó a casa, hasta la primavera de 2021. Altura 42 centímetros, anchura 35 centímetros, nebari 8 centímetros. En 14 años la altura se ha casi duplicado, la anchura cuatriplicado y el nebari se ha multiplicado por 16.
 
En enero de 2023 lo planté en una maceta de bonsai que le venía bastante bien.

Desgraciadamente en estos dos últimos años el ejemplar no se ha desarrollado convenientemente así que ha vuelto a una maceta de cultivo.

Estamos en 2026 y tras un año de su trasplante ya ha recuperado la vitalidad. Le he bajado un par de centímetros de altura y su ancho ha aumentado también a 40 cms. El nebari ha crecido hasta los 9,5 cms de diámetro desde la última medida en 2021. Para terminar, el injerto se ha asentado bien y le dejo que se alargue para que acelere su engorde.

Esta es su imagen tras la defoliación del verano del 2026. La rama injertada está totalmente pegada y ha crecido notablemente.

CONCLUSIONES:
Planta resistente y con fuerte crecimiento pero sin dispararse estando en maceta. Soporta diferentes tipos de sustrato aunque los prefiere ligeramente calizos.
Cultivado en akadama con un 20% de sustrato orgánico.
Algo durilla para los injertos pero es cuestión de tiempo.
Se puede formar a base de pinzados y podas.
Forma nebaris aceptables con relativa facilidad.
Si queremos un otoñado espectacular hay que sombrearla todo lo posible en verano y tener la suerte de tener buenas bajadas de temperatura desde finales del otoño (insisto una vez más, vivo en Cádiz litoral).

7 de abril de 2026

EVOLUCIÓN DE ACER CAMPESTRE.

El Acer campestre, conocido con los nombres comunes de Arce campestre, Alciro, Bordo común, Arce común o Arce menor, es un árbol caducifolio originario de Europa, Argelia, Asia Menor y Persia. En España podemos encontrarlo en nuestras sierras de la mitad norte, también puede verse alguno en Extremadura y en Andalucía.
 
Se caracteriza por ser un árbol de copa densa y redondeada, con hojas estrelladas de color verde por ambas caras y con un tronco tortuoso. Las flores son hermafroditas y aparecen agrupadas en racimos erectos ramificados.

Es un árbol de pleno sol poco exigente con la calidad del sustrato aunque los prefiere algo calizos y riegos moderados, vamos, que en principio no debería tener problemas para hacerlo crecer a las mil maravillas aunque con el paso del tiempo he comprobado mi optimismo.
 
Al ejemplar le pasaba igual que a los otros tres de la misma compra, un palito raquítico y totalmente recto, así que lo único que pude hacerle en los primeros años fue cultivarlo y hacerle ligeros arreglos a las raíces y corte de ramas que nacían del mismo lugar, poco más.
 
Para 2010 las brotaciones eran adecuadas pero no le había puesto solución al tronco totalmente recto, así que no podía esperar más, en la primavera siguiente, rafia, alambres gruesos y tensores. Doblé más de lo necesario pensando en que siempre recuperan un poco y que con los nuevos crecimientos tendería a enderezar.

Predicción errónea, al quitar el "entablillado" se quedó tal cual, feo como pegarle a un padre con un calcetín sudado, así que tuve que enderezar de forma artesanal y surgió otro problema, por el lado exterior de la curva ni tenía ramas ni era previsible que las sacase, así que injerto al canto que aunque lento, pegó perfectamente. Ya en 2018 me obsequió con lo más bonito que tiene la especie y es la otoñada en amarillo intenso que realmente me sorprendió, a pesar de saberlo no esperaba esa intensidad de color.
 
La última foto que tengo es de la primavera de 2020. La rama injertada crece fuerte y la estructura primaria ya está formada, ahora toca lo más fácil, esperar y cultivar, esperar y cultivar. Yo no tengo recursos para sembrar en el suelo, así que no me queda otra que tener paciencia. Altura 49 centímetros, anchura 38 centímetros y nebari 3 centímetros.
 
En el período 2020-2025 hay poco que reseñar, salvo un trasplante y leves pinzados. El tronco ha engordado sensiblemente pero nada más.

La brotación en la primavera de 2026 ha sido muy buena y he tenido que realizar varios pinzados para evitar el alargado innecesario de las ramas y favorecer la activación de yemas traseras dormidas. Esta temporada está recibiendo un abonado intensivo, bueno, ésta planta y todas las demás, a veces pienso que soy demasiado rácano con los aportes de nutrientes así que este año estoy probando con un abonado más frecuente, a ver si observo diferencias.
 
 
Ésta es su imagen tras la defoliación del verano de 2026.

CONCLUSIONES:
Planta resistente a las enfermedades y de crecimiento lento en maceta.
Admite muy bien los injertos.
Se puede formar a base de podas y pinzados.
Gusta de terrenos frescos y algo calizos.
A pesar de la bibliografía, para un desarrollo aceptable debe estar sombreada. Insisto en lo mismo, todas estas referencias se refieren a su cultivo en Cádiz y a pleno sol y en un lugar donde el viento seco de levante le pega de lleno.
Se la puede abonar de forma ligera durante todo el año.