Mi experiencia con juníperos era totalmente nula por eso en 2008 y cuándo paseaba por un vívero decidí comprar tres ejemplares que me servirían de conejillo de Indias. Se trababa de Jinípero Phoenicea, vulgarmente conocido como Sabina Negra. Esta es la historia de uno de ellos, aunque el procedimiento ha sido igual para todos.
Así era al llegar a casa en 2008.
Cuánto más lo miraba más feo era y fue entonces cuándo recordé haber leído unos doblados traumáticos en juníperos, dicho y hecho. Dremmel en mano y primer paso, vaciado de un canal longitudinal en las zonas por las que pretendía doblar, parece mejor que la acanalura quede en la parte interna.
Una vez vaciado procurando no tocar la capa superficial, introduje dos alambres de 4mm a modo de nervios, para reforzar la zona vacía. Tal vez me pasé, el junípero es bastante noble y con un alambre de 5mm hubiese sobrado.
Una vez fijado el alambre, procedí a un enrafiado generoso, desconocía hasta dónde podría llegar y quería apurar al máximo.
Una vez enrafiado y alambrado pues a doblar toca. Este procedimiento tiene grandes ventajas, una de ellas es que podemos convertir una vara larga en un tronco lleno de sinuosidades al que podremos sacar más provecho, la otra gran ventaja es que conseguimos acercar el verde a la parte baja, dándole a la planta un aspecto más compacto y tupido. Al no ser fecha de transplante pues el plegado de la zona baja no quedó como quería, así que tendría que dejarlo para más adelante.
Tras cinco años sin tener muy claro que hacer con él tenía que seguir, estaba frondoso así que venciendo mis miedos, intenté mi primer modelado, al fin y al cabo, para eso los compré.
Bueno, prometo que en directo no se veía tan feo, esta foto creo que fue desde el peor ángulo. Primer alambrado, eliminación de mucho verde y primeras elaboraciones de sharis.
Tras un mes de descanso, le busqué una maceta. También mi inicié en esto del descamado, es chachi. Aún no tengo claro cual será el frente, aunque tampoco me preocupaba demasiado, buscaba entretenimiento y aprendizaje.
La maceta no le pegaba nada y el crecimiento estaba ralentizado así en que 2021 lo pasé a una maceta de cultivo que me permitiría ir esbozando el estilo semicascada que era el que más me gustaba.
En 2023 tocó un nuevo recorte e ir formando la rama en semicascada que sería la protagonista del ejemplar.
En 2025 le tocó trasplante y un ligero cambio de ángulo de plantado que le daría el último empujón a esa rama que con el cambio se había convertido en rama en cascada y yo no quería eso.
La maceta de cultivo le sentó muy bien y creció satisfactoriamente, así que en septiembre de 2026, le dí un buen recorte, pensando en el alambrado fino y entonces recordé que de alambrado fino no tengo ni idea, así que debo empezar ya con las prácticas.





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