Este proyecto comienza en 2018.
Kotohime pertenece al grupo de enanos (Dwarf) verdes. Tiene una de las hojas más pequeñas de todos los arces japoneses. Las hojas se dividen en cinco lóbulos ovados con puntas en forma de cola y dos pequeños lóbulos basales. Los márgenes están profundamente dentados. Los tallos de las hojas son muy cortos. Las
hojas nuevas emergen como una rosa brillante o rojo anaranjado, más
intenso en los bordes de las hojas y sombreando el centro verde claro. El follaje de verano es verde claro brillante. Los colores del otoño son amarillo claro mezclado con naranja. Esta pequeña planta robusta, muy densa, erguida y redondeada es útil en lugares especiales como jardines alpinos. También es popular entre los especialistas en bonsai y se puede entrenar en forma de escoba muy apretada. El nombre Kotohime significa "Arpa pequeña".
Para 2020 y plantado en la mezcla que uso en estos casos (60% akadama y 40% sustrato orgánico), brotó fuerte y las hojas recién nacidas fueron todo un espectáculo de tonalidades girando desde el amarillo hasta el rojo intenso, aunque rápidamente viró al verde. Lo mejor de todo es que el tachiagari había engrosado bastante.
Este
es otro de los ejemplares canallas del lote que compré a Lotta Plants
en lo que sin dudas fue la peor compra de mi vida en cuanto a arces se
refiere. Queda claro que no recomiendo esta tienda ni para que te
regalen ejemplares. Además de ser un ejemplar minúsculo y raquítico,
tenía el injerto más perruno que he visto en mi vida. Este es uno de los
inconvenientes de comprar online, pero ya estaba en casa.
Al
tener claro que lo iba a acodar pues no toqué las raíces y me limité a
trasplantarlo, tras un año de recuperación, ya en marzo 2019 preparo el
acodo por la forma tradicional del pelado de anillo, siendo separado en
el mes de septiembre.
Para 2020 y plantado en la mezcla que uso en estos casos (60% akadama y 40% sustrato orgánico), brotó fuerte y las hojas recién nacidas fueron todo un espectáculo de tonalidades girando desde el amarillo hasta el rojo intenso, aunque rápidamente viró al verde. Lo mejor de todo es que el tachiagari había engrosado bastante.
En
2021 la fuerza del ejemplar despega y empieza a mostrar lo que es esta
variedad, crecimiento fuerte y unos entrenudos muy cortos y con una
densidad tremenda de hojas. La parte negativa es que no se lleva muy
bien con el sol, aunque ahora en otoño tiene las hojas perfectas
también es cierto que ha estado situado siempre en sombra o recibiendo
sol en muy cortos periodos de tiempo. Este invierno le toca trasplante y
si veo que tiene un buen pan de raíces, la próxima primavera lo situaré
en un lugar expuesto al sol y veremos como reacciona.
Estamos
en diciembre de 2022 y tras dos años, toca trasplante. En este segundo
trasplante reduciré el porcentaje de sustrato orgánico, trataré de hacer
un 70-30. Acaba de perder las hojas así que vamos por el siguiente
paso. Veo con agrado que el primer tercio del tronco ha engordado
bastante, mientras que el resto aunque también engordó, lo hizo en menor
medida, es evidente que dejar más ramas de la cuenta en la zona baja ha
incentivado el engorde de la misma, incrementado el efecto por la rama
de sacrificio apical que acabo de eliminar justo antes de tomar la foto.
También elimino varias ramas que habían engordado demasiado en los dos
tercios superiores, así como la mitad de las sobrantes del primer
tercio.
En la zona baja se atisba un incipiente nebari y un buen número de raíces radiales. Todo parece correcto así que a trasplantar.
Tras
eliminar la tierra y darle un buen lavado a todo el ejemplar, lo
primero que hago es eliminar el alambre con que ahorqué en la fase del
acodo, me gusta dejarlo puesto una vez separada la zona acodada, en el
momento de la separación no es conveniente ajustar demasiado el corte
por lo que si quitamos el alambre, a veces parte de la fuerza de engorde
se van en el esa pequeña porción, dejando el tronco ahorcado nos
aseguramos de que el flujo de savia seguirá cortado desde el nacimiento
de las raíces nuevas y ayudará a la formación del nebari. El alambre nos
marca como era el tronco cuando se cortó y podemos compararlo con lo
que hay ahora mismo, el engrose ha sido más que satisfactorio, en dos
años se ha triplicado el diámetro.
Ya
lavadas las raíces también podemos apreciar la más que correcta
distribución de las mismas, así como ese primer tramo horizontal que
facilitará la creación de un buen nebari. Esta uniformidad de raíces
solo se consigue con el acodo.
El
siguiente paso es la preparación del sustrato que como dije al
principio será un 70% akadama y un 30% orgánico. En el primer trasplante
fue un 60-40, en este segundo reduzco un 10% el porcentaje de orgánico,
reducción que repetiré en el próximo trasplante., dejándolo en el
definitivo 80-20. Tengo la costumbre de hacer un cono central con
akadama pura desde la capa de drenaje, de forma que la zona bajo el
tronco siempre será más drenante que la zona "nutritiva", una vez tengo
el cono de akadama pues relleno alrededor con la mezcla preparada.
Con un par de alambres aseguro el ejemplar y termino el relleno de sustrato.
A pesar de que tiene una relativa conocidad y algo de movimiento, esta zona marcada en amarillo es demasiado rectilínea así que cortaré según la segunda foto, aunque de momento lo he dejado tal cual, estoy planteándome acodar la zona alta y reproducir el ejemplar. Tengo un par de meses para meditarlo así que de momento, se queda. La meditación duró poco, ya he cortado.
Así fue la primavera de 2023, las hojas empiezan a tener coloración de madurez. Unos colores brillantes más que cautivadores.
En la primavera de 2024 el colorido es espectacular y esta variedad termina de enamorarme.
Tras más de dos años desde su último transplante, esta variedad inaugura mi temporada de transplantes, las raíces seguro necesitan un repasito, así que en enero de 2025, leña al mono. Descubrir las raíces es uno de los momentos más apasionantes del bonsai, es la hora en la que vemos si el trabajo realizado en este periodo ha servido para algo. Y como no todo podía ser bueno pues señalar que es algo perezoso a la hora de emitir nuevas ramas, pero bueno, al menos ya tengo parte de la estructura principal, ahora toca empezar con las subramas. Así quedó tras el trasplante, lo más positivo ha sido comprobar que ha empezado a crear un inicio de nebari.
En la primavera de 2024 el colorido es espectacular y esta variedad termina de enamorarme.
Tras más de dos años desde su último transplante, esta variedad inaugura mi temporada de transplantes, las raíces seguro necesitan un repasito, así que en enero de 2025, leña al mono. Descubrir las raíces es uno de los momentos más apasionantes del bonsai, es la hora en la que vemos si el trabajo realizado en este periodo ha servido para algo. Y como no todo podía ser bueno pues señalar que es algo perezoso a la hora de emitir nuevas ramas, pero bueno, al menos ya tengo parte de la estructura principal, ahora toca empezar con las subramas. Así quedó tras el trasplante, lo más positivo ha sido comprobar que ha empezado a crear un inicio de nebari.
COMENTARIOS ANTERIORES:
- Javier, Pamplona dijo...
- Buenos dias,He comprado recientemente un acer kotohime para hacer acodos.Mientras espero a si van adelante, preguntarte que tal ramifica y saca brotes para ir posicionando ramas.Y dado que saca hojas muy juntas(muy tupido), si es conveniente hacer aclarados de las mismas.Me encantan sus fotografias, a ver si se anima y actualiza como va progresando esta variedad.Saludos y muchas gracias.Javier G.
- Hola Javier, ramifican bien y como dices, el problema es que sacan yemas de forma muy tupida por lo que en caso de quererlo cultivar como bonsai sí que interesa aclararlas pero habría que hacerlo una vez haya alcanzado un mínimo de formación, aunque si no te importa que se ralentice el crecimiento pues entonces mejor hacerlo desde un primer momento, todo depende de lo que priorices, si la formación de ramas o el engorde del tronco.26 de mayo de 2022, 21:12