1 de marzo de 2021

TRASPLANTE DE ACER DISSECTUM "SEIRYU" Y ALGUNA COSITA MÁS.

Este Seiryu es uno de mis nuevos ejemplares que el año pasado empezó su vida como bonsai. En estos primeros años es conveniente que el trasplante sea anual más que nada porque las raíces aún no están educadas y nacerán en todas las direcciones por lo que es mejor ir corrigiéndolas de forma anual. Este es el ejemplar en cuestión.

En este trasplante también vamos a aprovechar para hacer ciertas correcciones, la primera será en la propia maceta. La maceta que tiene es muy bonita y de buena calidad pero tiene un pequeño inconveniente y es que carece agujeros para pasar los alambres para el fijado de la planta, se que no es un problema pero me gusta más atar desde agujeros específicos dejando los de drenaje para que cumplan su función, máxime en este caso que no son muy grandes, lo que unido a la amplia superficie pues hace que el drenaje no sea perfecto. Si os interesa saber como calcular el índice de drenaje de una maceta podéis echar un vistazo a esta entrada: LA CAPACIDAD DRENANTE DE UNA BANDEJA DE BONSAI..
Y si eres de los que lo quiere saber todo no puedes perderte esta: MODELO MATEMÁTICO PARA ELEGIR UNA MACETA.

Taladrar una maceta está alcance de cualquiera pero para hacerlo sin desconcharla ya hay que ser un poco más cuidadoso.
 

 Bueno, ya tenemos nuestros agujeros preparados, vamos por el trasplante. Tras solo un año el desenredado de las raíces es fácil y como además tiene poco sustrato pues más fácil aún.
 
Una de las ventajas de usar bandejas muy bajitas es que las raíces crecerán totalmente perpendicular al tronco lo que facilitará la creación de un nebari correcto sin ninguna dificultad. Este que vemos es el resultado tras solo un año plantado en la bandeja. Hay que tener en cuenta que este ejemplar no ha sido acodado por lo que las raíces primigenias son las que tenía cuando lo compre.

Para el drenaje ponemos casi un centímetro de akadama media (en este caso son gránulos de entre 6 mm y 7 mm).

La siguiente cuestión a tener en cuenta es el lugar de plantado. Debemos evitar plantar en el centro de la maceta lo que daría una presentación monótona, para ello lo mejor es hacer un cuadrante y dividir mentalmente la maceta en cuatro partes. Es importante tener claro cual es el frente elegido por nosotros ya que deberíamos plantar en alguno de los cuadrantes traseros dejando por delante de nuestro bonsai más espacio que por detrás.

Por regla general (hay excepciones en algunos diseños pero hoy no vienen al caso), todo bonsai tiene una rama principal que debe ser la más gruesa, larga y pesada de todas, pues sabiendo cual es el frente sabremos a que lado queda nuestra rama principal, si queda a la derecha tenemos que plantar en el cuadrante trasero izquierdo o viceversa. En nuestro incipiente bonsai, la rama principal también está en creación y tiene que crecer bastante pero aún así, debemos tenerlo en cuenta. Al tener más espacio y sustrato al lado de la rama principal también se la ayudará a crecer más rápidamente.

Ya solo nos queda atar el cepellón, normalmente podríamos hacerlo dejando los alambres paralelos pero me interesaba que la mayor fuerza se hiciera sobre las dos raices más fuertes (una de ellas es la que está protegida con la goma), consiguiendo que el cruce de alambres caiga sobre las raíces más finas, dándole mayor firmeza al mismo tiempo que se reparte uniformente la tensión que el alambre ejerce sobre ellas.

También podríamos haber atado en sentido longitudinal de la maceta (marcado en naranja), siendo el atado transversal el menos adecuado ya que el alambre izquierdo fijaría poca cantidad de raíces (marcado en verde).

Tras rellenar con nuestro sustrato, palillear y regar generosamente para humedecer y asentar la akadama, procederemos a la colocación de una capa de musgo, por culpa del confinamiento pues no dispongo del musgo fino que me gusta así que me he tenido que apañar con sphagnum que tengo para los acodos que tras unos días húmedos han tomado ya un poco de color verde. Esta fibra larga es muy fea, pero tan efectiva como cualquier otro musgo.
 
Vivo en Cádiz y aquí el verano es caluroso y tenemos un viento conocido como Levante que es totalmente secante por lo que si no protejo el sustrato, el ejemplar me duraría dos telediarios, máxime ahora que está recién trasplantado y en un sustrato totalmente drenante por lo que además del musgo, coloco una porción de rejilla plástica que colabora a mantener la humedad, también ayudará al fijado del musgo ya que evitará su levantado cuando empiece a secarse, y sobre todo, lo protegerá de los pájaros, por mi azotea pulula una variada gama de pajarillos, entre los que destacan algunos mirlos que tienen la sana costumbre de levantar el musgo en busca de bichitos y gusanos para comer y a veces me hacen auténticos estropicios, aún así me encantan esos pájaros son listos como el hambre.

El tercio superior del tronco es muy rectilíneo y más adelante será acortado y sustituido el ápice, pero de momento se queda como tirasavias. Incluso el tramo inferior también podría ser eliminado, probablemente haga un acodo para aprovechar ese tronco y replicar la variedad que del Seiryu solo tengo éste.

Y para terminar, una comparativa con los colores de brotación y ya virado al verde veraniego.


No hay comentarios: